El ministro de Hacienda y Finanzas, Fabián Blanco, confirmó en medios radiales este martes, que la Provincia ha decidido priorizar el sostenimiento de todos los puestos de trabajo a costa de reducir drásticamente el funcionamiento operativo de varias áreas del Estado. Pero la medida que sin duda, se veía venir, es la confirmación de que el gobierno analiza el regreso de "Chachos", que podrían inyectarse en la calle en el corto plazo.
La ecuación de la crisis: "Costo salarial versus gestión"
Ante la caída de los recursos y la falta de envío de fondos extracoparticipables por parte de la Nación, Hacienda aplica una política de contención que Blanco resume en una fórmula directa: "costo salarial versus gestión". El ministro subrayó que por una decisión política, los despidos masivos en la administración pública no son una opción: "El gobernador lo dijo cuando asumió, él no va a dejar a nadie afuera".
Sin embargo, esta decisión conlleva un sacrificio operativo directo. El funcionario explicó la postura de la gestión aclarando que "el ajuste lo hacemos, pero con la gente adentro", lo que implica reducir el funcionamiento y los servicios de algunos ministerios (como Transporte o Telecomunicaciones). Ante la crisis, el Estado provincial canaliza sus recursos únicamente hacia los pilares críticos e innegociables: Salud, Educación, Seguridad y Justicia.
Aguinaldo asegurado y el factor "Chacho"
Para llevar tranquilidad a los miles de estatales riojanos, el titular de Hacienda garantizó que el pago del medio aguinaldo está completamente asegurado. Asimismo, adelantó que el equipo económico monitoreará el comportamiento de la recaudación nacional de los meses de mayo y junio para poder realizar "simulaciones" de nuevos aumentos salariales sostenibles para el segundo semestre.
Es aquí donde entra en juego el factor "Chacho". Blanco admitió que su "se está evaluando" y "es una posibilidad", impulsada en gran medida porque la están solicitando los distintos sectores de la economía local para reactivar el consumo.
Aunque el ministro reconoció que su implementación tiene "un costo operativo importante", no descartó que su salida a la calle se concrete pronto. Ante la consulta específica sobre si la emisión de estos bonos podría instrumentarse de la mano con los futuros aumentos de sueldo, Blanco fue contundente: "Sí, podría venir de la mano".
Mientras La Rioja judicializa su reclamo billonario ante la Nación, el horizonte financiero de la provincia se prepara para el uso de herramientas de emergencia para sostener el bolsillo de los trabajadores.