El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro será juzgado por el fracasado intento de golpe de Estado ejecutado el 8 de enero de 2023, tras la victoria presidencial del actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva.
El lider de derecha, que niega las acusaciones y afirma que es víctima de una persecución política, es señalado como uno de los principales conspiradores en el intento de derrocar al Gobierno, al incentivar y ejecutar actos golpistas "contra los tres poderes y contra el Estado democrático de derecho", tras perder las elecciones presidenciales de 2022.
La decisión fue tomada este miércoles de forma unánime por la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF), luego que los cinco ministros votaran a favor de proceder con la denuncia presentada por la Fiscalía o Procuraduría General de la República (PGR), según informó el medio local G1.
Si Bolsonaro resulta declarado culpable podría afrontar tuna pena de 12 años a varias décadas de prisión.
Un plan que incluía el asesinato de Lula
"Los golpes matan", dijo el juez Flávio Dino al emitir su voto. "No importa si sucede hoy, el mes siguiente o unos años después".
El procurador general Paulo Gonet dijo el martes que aquellos acusados buscaron mantener a Bolsonaro en el poder "a toda costa", en un esquema de varios pasos que se aceleró después de que el político de extrema derecha perdió ante el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones.
Al igual que en su acusación de febrero contra Bolsonaro y otras 33 personas, Gonet dijo que parte del complot golpista incluía un plan para asesinar a Lula y al juez Alexandre de Moraes, quienes eran vigilados por los presuntos conspiradores. El plan no se llevó a cabo solo porque, en el último momento, los acusados no lograron obtener el apoyo del comandante del Ejército, dijo Gonet.
"La frustración abrumó a los miembros de la organización criminal que, sin embargo, no renunciaron a la toma violenta del poder, ni siquiera después de que el presidente electo de la República asumiera el cargo", señaló Gonet.
Eso fue una referencia al motín del 8 de enero de 2023, cuando los seguidores acérrimos de Bolsonaro asaltaron y destrozaron las sedes del máximo tribunal, del palacio presidencial y del Congreso, en Brasilia, una semana después de que Lula asumió el cargo. Gonet dijo que el disturbio fue un último intento desesperado de aferrarse al poder.
El Supremo Tribunal está analizando si acepta los cargos contra ocho de las 34 personas que Gonet acusó de participar en el plan golpista.
Además de Bolsonaro, el tribunal votará sobre las acusaciones que enfrentan su compañero de fórmula en las elecciones de 2022 y exministro de Defensa, Walter Braga Netto, el exministro de Justicia Anderson Torres y su ayudante de campo, el teniente coronel Mauro Cid, entre otros. El tribunal decidirá sobre el destino de los demás en una fecha posterior.
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