Los incendios producidos durante los últimos días en la zona Sur de la Capital siguen bajo análisis judicial y administrativo. Si bien los siniestros ya fueron controlados y continúan en guardia de cenizas, la Municipalidad de la Capital formalizó una denuncia penal para que la Justicia determine responsabilidades y establezca si los focos fueron provocados de manera intencional o accidental.
La presentación busca centralizar testimonios de vecinos, cámaras de seguridad e informes técnicos de los organismos que intervinieron en el combate del fuego: Defensa Civil, Bomberos Voluntarios, Bomberos de la Policía, Protección Ciudadana y el Plan Nacional de Manejo del Fuego. Las áreas municipales remarcaron que “todo el mundo sabe que iniciar un foco puede derivar en una propagación incontrolable”, y señalaron la necesidad de sanciones para quienes hayan actuado con imprudencia o dolo.
En paralelo, la Fiscalía Ambiental, a cargo de la funcionaria Nadia Schardgrosky, confirmó el avance de una investigación preliminar. Las actuaciones incluyen la identificación de un posible autor, el análisis de perímetros quemados y lineamientos para nuevas intervenciones. “Se está trabajando para sistematizar los datos, mejorar la respuesta ante emergencias y reducir factores de riesgo”, indicaron fuentes vinculadas a la pesquisa.
Desde la provincia advirtieron que los eventos requieren respuestas estructurales. Se trabaja en el diseño de nuevos protocolos ambientales y de fauna, que involucren a áreas ejecutivas y de seguridad, con foco en la preservación de monte nativo, cursos de agua, refugios biológicos y zonas periurbanas. La iniciativa contempla la detección y saneamiento de microbasurales, señalados como aceleradores de propagación, además de reforzar la vigilancia en sectores donde habitualmente se encienden fogones o se dispone basura de manera irregular.
También se busca fortalecer campañas de prevención y concientización ciudadana sobre uso del fuego, eliminación de residuos, protección de especies animales y los riesgos de intervenciones humanas en áreas naturales. En la misma línea, se analizan políticas de restauración de suelo, manejo de biomasa y detección temprana mediante dispositivos satelitales.
Autoridades provinciales y municipales coincidieron en que el fenómeno se inscribe en un escenario climático más amplio, con sequías prolongadas, escasez hídrica, vientos intensos y estrés vegetal. Este contexto, sumado a intervenciones humanas, incrementa la vulnerabilidad de los ambientes periurbanos de La Rioja.
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