El ministro de Educación, Ariel Martínez dialogó con medios radiales sobre los casos de amenazas de tiroteos y agresiones en las escuelas y tras la definición de un nuevo protocolo provincial para abordar estas situaciones en las aulas.
Martínez destacó el trabajo conjunto entre los distintos organismos del Gobierno provincial y las fuerzas de seguridad y la Justicia a la vez que advirtió que producir amenazas de tiroteos o agresiones de otro tipo configura un delito y que eso excede el ámbito escolar para dar lugar a la intervención policial y judicial.
“Estas situaciones son amenazas e intimidación pública. De acuerdo a la magnitud y gravedad trasciende las fronteras de las escuelas y tiene que tener una fuerte intervención de la seguridad y la justicia. Por lo tanto era necesario hacer una estrategia de intervención que permita saber el grado de responsabilidad de este tipo de manifestaciones. Esto ya no es una cuestión meramente disciplinaria de la escuela sino que ya hablamos de un incidente que configura un delito”, afirmó.
En esta línea, el Ministro sostuvo que “cuando se configura un delito interviene la seguridad y la justicia”. “Como comunidad educativa tenemos que saber la magnitud y la responsabilidad que genera cierto accionar y ciertas expresiones. Esto transita ya otro camino, no solo transita el camino escolar. Presentada la situación, hay que tener en claro la magnitud de la responsabilidad y la dimensión de lo que se está generando”, indicó.
Para Martínez “nuestras juventudes tienen que saber cuál es la magnitud de sus actos». «Una situación de este tipo te marca tus antecedentes laborales y a esto lo tiene que saber la familia también”, remarcó.
Luego, Martínez recordó que hasta el momento en la provincia se registraron 15 denuncias por amenazas en escuelas en la Capital y 5 en el interior. “Todos son casos notificados y denunciados y en todos se hicieron las actuaciones correspondientes. El Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos tiene un informe y seguimiento detallado de cada uno de los casos”, dijo.
Respecto al protocolo, el funcionario comentó que esta herramienta “estipula que, presentados hechos de este tipo, los directivos de la escuela notifican la situación y seguridad y la escuela determinan los riesgos, si es bajo, moderado o alto. Si es bajo o moderado se hará un fuerte trabajo escolar y si es alto se hará una fuerte intervención de seguridad”, aseguró.
Por otra parte, en diálogo con Fénix, la secretaria de Planeamiento e Innovación Educativa, Vanesa Navarro, se refirió a la implementación de un protocolo específico ante amenazas en escuelas y explicó cómo se actuará frente a estas situaciones.
“Hoy tenemos una respuesta de acción organizada, pero por sobre todas las cosas consciente”, afirmó la funcionaria, al remarcar la necesidad de una intervención inmediata. En esa línea, sostuvo: “No podíamos dejar a criterio de la escuela la organización”, en relación a la decisión de avanzar con un protocolo unificado a nivel provincial.
Navarro explicó que este procedimiento está enfocado únicamente en casos de gravedad: “Este protocolo no interviene ante cualquier problema de convivencia escolar, sino ante manifestaciones de amenaza o presencia de armas en la escuela”.
Sobre la aplicación concreta, detalló: “Ante la posibilidad de amenaza o presencia de armas, se da aviso al director o rector, quien se comunica rápidamente con la comisaría correspondiente”, y agregó que “de manera organizada va a intervenir junto a investigaciones y asuntos juveniles”.
También destacó que el abordaje no se limita a lo penal. “No solo nos quedamos en la instancia punitiva, sino que implica un abordaje institucional, pedagógico y trabajo con la familia”, expresó.
En cuanto a la evaluación de cada caso, aclaró: “Quien está capacitado para determinar el nivel de riesgo es la policía junto a investigación y penal juvenil”, marcando que se trata de un trabajo articulado entre distintas áreas.
Finalmente, hizo foco en la necesidad de bajar la tensión social: “Primero que todo, volver a la confianza”, y concluyó: “Confiar en la familia y en las instituciones es fundamental para poder atravesar este momento”.
El secretario general de AMP, Rogelio De Leonardi se refirió a la creciente preocupación por las amenazas en establecimientos educativos y planteó la necesidad de analizar el fenómeno en un contexto más amplio. “Hay un pronunciamiento de carácter nacional muy importante que alude a escuelas, armas y estructuras violentas de la desigualdad”, sostuvo, haciendo hincapié en el impacto de la desigualdad social.
El dirigente remarcó que existen “aspectos emergentes” que no pueden ignorarse y mencionó un escenario global atravesado por conflictos y violencia. En ese marco, cuestionó también el tono del debate político y social: “¿Quiere usted discursos más violentos que los del presidente de los argentinos?”, expresó.
Sin embargo, De Leonardi pidió no perder el eje en el rol de la escuela como espacio de contención. “Las escuelas son y deben ser territorio de paz”, afirmó, y agregó que si bien es necesario investigar el origen de las amenazas, también es clave preservar a las instituciones educativas como ámbitos seguros para niños y jóvenes.
En esa línea, subrayó la importancia de generar respuestas estructurales: “Hay que desplegar medidas y tienen que ser estructurales para el cuidado y la protección de nuestros niños”, señaló.
Asimismo, cuestionó la falta de consulta a los docentes en la elaboración de estrategias frente a esta problemática. “No se han sentado a debatir esto con los que tenemos tanto para decir”, indicó, y reclamó mayor participación del sector educativo en la toma de decisiones.
Finalmente, insistió en que el abordaje debe ser integral y sin sesgos: “Las escuelas son el lugar adecuado para nuestros niños y para nuestros jóvenes y hay que esforzarse para encontrar el paliativo necesario para que esto no suceda”, concluyó.
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