El evento fue en la tarde de este domingo, done personal de Comisaría Séptima cumplió el sueño del pequeño Enock, quien deseaba celebrar su cumpleaños junto a sus queridos “amigos policías”.
Los efectivos llegaron hasta su hogar para compartir un momento cargado de alegría, cariño y emoción, cantándole el feliz cumpleaños y realizando junto a él un paseo en el móvil policial, convirtiendo su día en un recuerdo inolvidable.
Pequeños gestos que dejan huellas enormes y dejan recuerdos que la vocación también se construye acompañando, escuchando y regalando sonrisas a quienes más lo necesitan.
Porque no hay sirena más linda que la risa de un niño feliz
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