Periodista y comunicadora vinculada al sistema universitario y a la defensa de la educación pública, Soledad Romero Vargas reflexiona sobre un presente atravesado por la tensión política, la violencia discursiva y la precarización laboral que afecta al oficio periodístico. En sus respuestas describe un escenario donde el ejercicio cotidiano de la profesión implica sostener una mirada crítica en medio de fuertes niveles de confrontación y desgaste social.
Romero Vargas pone el foco en el impacto que tienen las redes sociales sobre el debate público, la pérdida de credibilidad frente a las fake news y las dificultades económicas que obligan a muchos periodistas a multiplicar trabajos para poder sostenerse. Aun así, reivindica el valor social del periodismo, la importancia de escuchar todas las voces y la necesidad de seguir defendiendo la libertad de expresión y el rol de la comunicación como herramienta democrática y colectiva.
¿QUÉ SIGNIFICA HOY EJERCER EL PERIODISMO EN LA ARGENTINA, EN UN CONTEXTO DE FUERTE CONFRONTACIÓN ENTRE EL PODER POLÍTICO Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN?
Ejercer el periodismo actualmente implica presión y tensión. Hoy el gran desafío es escuchar todas las voces sin descuidar el ojo crítico, sin mirar para un costado cuando la realidad que nos atraviesa es complicada.
¿CREÉS QUE EN LOS ÚLTIMOS AÑOS SE DETERIORÓ LA RELACIÓN ENTRE LA DIRIGENCIA POLÍTICA Y EL PERIODISMO? ¿CÓMO IMPACTA ESO EN EL TRABAJO COTIDIANO? ¿CONSIDERÁS QUE SE VE AFECTADA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN?
Totalmente. No hay relación entre la dirigencia política y el periodismo. No hay simbiosis. Debemos lidiar con discursos violentos. Hay fuerte impacto de las diferencias políticas inclusive en las relaciones laborales, cuando se comparte con colegas que políticamente miran la realidad desde otra perspectiva. Dicen que lo personal es político.
¿CUÁL ES HOY EL PRINCIPAL DESAFÍO DEL PERIODISMO RIOJANO: SOSTENER LA INDEPENDENCIA, ADAPTARSE A LAS NUEVAS PLATAFORMAS O SOBREVIVIR ECONÓMICAMENTE?
El principal desafío del periodismo es subsistir, resistir. Se adapta, se “aggiorna”. Infravalorado, pero sobrevive a los vaivenes y realidad difícil. Hoy, un periodista debe prestar servicio en varios medios para alcanzar, por lo menos, las primeras tres semanas de cada mes.
LAS REDES SOCIALES CAMBIARON LA VELOCIDAD DE LA INFORMACIÓN, PERO TAMBIÉN LA AGRESIVIDAD DEL DEBATE PÚBLICO. ¿CÓMO CONVIVE HOY EL PERIODISTA CON LA EXPOSICIÓN Y EL ATAQUE PERMANENTE?
Las redes sociales alimentan la violencia digital. La táctica está en mantener el criterio periodístico a pesar de las críticas permanentes a través de apps. La inteligencia emocional es fundamental para sortear la exposición y las respuestas del público.
¿SENTÍS QUE LA SOCIEDAD SIGUE CONFIANDO EN EL PERIODISMO? SI NO ES ASÍ, ¿QUÉ DEBERÍA HACER LA PROFESIÓN PARA RECUPERAR CREDIBILIDAD?
Hay una grieta pronunciada que divide a quienes confían en los medios de comunicación y otros que mantienen la incredulidad. El bombardeo informativo en redes sociales y las fake news cultivan la desconfianza en el periodismo actual. Para recuperar la credibilidad, es necesario volver a la génesis: a escuchar todas las voces, a mencionar las fuentes consultadas en el caso de que accedan a la exposición, y a saber retirar a tiempo un dato erróneo aprovechando la velocidad de las redes sociales.
EN TIEMPOS DONDE CUALQUIERA PUEDE COMUNICAR DESDE UN CELULAR, ¿QUÉ DIFERENCIA AL PERIODISMO PROFESIONAL DEL RESTO DE LOS DISCURSOS?
Esta reflexión va de la mano con la anterior respuesta. El periodismo profesional se sostiene de fuentes fidedignas, de ética profesional. Hoy alguien con celular difunde, hasta “viraliza” inclusive, un determinado video. La cuestión pasa por cómo se cuenta lo que está difundiendo y, lo más importante, que lo que se cuenta muestre no sólo un recorte, sino lo que realmente pasó.
¿QUÉ REFLEXIÓN TE GENERA ESTE NUEVO DÍA DEL PERIODISTA? ¿HAY ALGO PARA CELEBRAR O ES UN MOMENTO MÁS DE RESISTENCIA Y DEFENSA DEL OFICIO?
La reflexión es: persistencia. En tiempos en los que los periodistas en las calles intentan sobrevivir a situaciones de extrema violencia, hoy la propuesta es mantener firme la libertad de expresión. Hoy celebramos tener con vida a Pablo Grillo, víctima de represión. Como Pablo, hay miles. Nada para celebrar, mucho para reflexionar de qué lado debemos estar.
¿POR QUÉ SEGUÍS HACIENDO PERIODISMO?
Porque tengo convicciones. Porque confío en la visibilización de las realidades, de las voces, de la diversidad de fuentes. De la responsabilidad social. Tengo la bendición de pertenecer al sistema universitario y sostener la bandera de la educación pública fuertemente. La educación pública que pregona profesionales de la comunicación, quienes hoy resistimos y vivimos de una labor maravillosa.
Soledad Romero Vargas es periodista y comunicadora. Actualmente desarrolla tareas en Radio UNLaR y en el Multimedio UNLaR, donde trabaja en contenidos informativos, culturales y de actualidad provincial.
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