Un equipo de investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) desarrolla una tecnología que busca mejorar la rehabilitación motora de personas que sufrieron un accidente cerebrovascular (ACV) mediante un videojuego controlado con la actividad cerebral.
El sistema, denominado coAR.BCI (Brain-Computer Interface / interfaz cerebro-computadora), permite que el paciente imagine un movimiento y vea cómo un avatar lo reproduce en una pantalla, incluso cuando tiene dificultades para controlar el miembro afectado.
En ese sentido, el objetivo es estimular la plasticidad cerebral y favorecer la recuperación de funciones motoras.
El desarrollo está a cargo de un grupo del Instituto de Matemática Aplicada del Litoral (IMAL), liderado por la investigadora Victoria Peterson. Actualmente, el equipo trabaja junto con el Instituto Fleni para evaluar la factibilidad de utilizar la herramienta en un entorno clínico.
Cómo funciona
Desde el CONICET detallaron que una interfaz cerebro-computadora registra la actividad eléctrica de las neuronas mediante electroencefalografía y utiliza inteligencia artificial (IA) para convertir esas señales en comandos digitales.
De esa manera, cuando una persona piensa en realizar un movimiento, el sistema interpreta la señal cerebral y hace que el avatar reproduzca la acción. Según explicó Peterson, esa respuesta visual permite reforzar la conexión entre el movimiento imaginado y lo que el paciente observa.
La investigadora explicó que el sistema también es coadaptativo: tanto la persona como el algoritmo se ajustan durante el proceso de aprendizaje, teniendo en cuenta factores como la motivación, la fatiga y las variaciones en el desempeño.
Prueba con pacientes
El proyecto cuenta con un convenio con el Instituto Fleni para avanzar en la evaluación de la tecnología. El protocolo de investigación ya recibió aprobación bioética y está registrado en la provincia de Buenos Aires y en la plataforma internacional ClinicalTrials.gov.
El equipo completó las evaluaciones iniciales con personas sanas y ahora espera incorporar pacientes que hayan atravesado un ACV en etapa aguda o subaguda y que cumplan con los criterios establecidos para el estudio.
Asimismo, la herramienta se encuentra en etapa de investigación y evaluación de factibilidad. Los especialistas buscan determinar si esta puede incorporarse a los tratamientos de rehabilitación neurológica en el futuro.
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