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Miércoles 21 de Abril de 2021

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Maradona: épica, lírica y tragedia

"...En suma, el arte del "diez" es épico, lírico, trágico y tiene una pregnancia que une a los argentinos, es decir, supera algunas díadas que constituyen nuestra historia; después están los defectos o errores, pero eso es harina de otro costal y su juzgamiento no corresponde a nadie en particular, excepto a la mojigatería..."

03-12-2020 21:11
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por EDUARDO DANIEL VARAS


A Diego Maradona no le hizo falta escudriñar en los géneros clásicos de la literatura para sintetizar en sus escasos sesenta años: épica, lírica y tragedia. En cuanto a la épica, este género se encuentra en todas las culturas, por caso, en las culturas sumeria, persa e hindú y en el caso de la literatura griega está representada por La Ilíada y La Odisea y en la literatura latina por La Eneida; además, estas obras están protagonizadas por héroes y dioses como ser: Aquiles, "el de los pies ligeros" u Odiseo que pasa por mil peripecias en su regreso al país de Ítaca, o bien Eneas; y en el medioevo el género muta en cantares de gestas, mientras que en la modernidad se llama novela. 

En el caso del "diez", este resume esa épica en muchas de sus actuaciones, verbigracia: en aquel partido contra Brasil cuando ingresa a la cancha con el tobillo infiltrado y habilita a Caniggia con un zurdazo magistral, o en el mejor gol de la historia del fútbol: esa corrida de cincuenta y dos (52) metros en diez (10) segundos para eludir a seis (6) jugadores ingleses y vencer la valla de Peter Shilton; o en el gol con la mano de Dios. 

En tanto que la poesía lírica está resumida en la belleza de las fintas, en los jueguitos, en los cambios de ritmo, en las gambetas por doquier; es decir, en la subjetividad de estas imágenes como poemas líricos per se; mientras que la tragedia la encontramos en los últimos años, meses y días de su vida, donde sufrió la soledad y el abandono. 

En efecto, la vida de Diego fue intensa, desde Fiorito hasta Argentinos Juniors, y desde el Mundial Juvenil que gana con Ramón Díaz, hasta Boca Juniors donde hizo resbalar por el césped embarrado a Ubaldo Fillol, o bien desde el Barcelona hasta los fulgores que ubican al Napoli en la cúspide del fútbol italiano, sin embargo, lo superlativo de Diego para los argentinos y el mundo, fue el Mundial México '86; allí brilla la estrella del "diez" en su máxima expresión, por caso, en el partido contra Inglaterra de innegable valor simbólico. 

En suma, el arte del "diez" es épico, lírico, trágico y tiene una pregnancia que une a los argentinos, es decir, supera algunas díadas que constituyen nuestra historia; después están los defectos o errores, pero eso es harina de otro costal y su juzgamiento no corresponde a nadie en particular, excepto a la mojigatería.

Por otra parte, entre otras múltiples características del Diego, se destaca la incorrección política y su correlato: la coherencia; en rigor, Maradona fue un practicante de la "parresía" o decir franco que Michel Foucault aborda cuando estudia algunas tragedias de Eurípides en los cursos recopilados en El Gobierno de si y de los otros. La parresía nace en la antigua Grecia y es usada por algunas escuelas del helenismo, por ejemplo: los cínicos y los epicúreos y, supone el hablar sincero y sin ocultamientos, cuestión que de ordinario no se verifica en la realidad; en ese sentido, la parresía contraviene la hipocresía con que se desenvuelve la sociedad. 

Y en el caso de Maradona, el "decir franco" se vincula con posiciones políticas en torno a causas populares, quizá porque conoció la pobreza y nunca olvidó sus orígenes; y acaso, ¿por eso molesta su figura? 

En definitiva, Maradona ha muerto y, por ende, es inmortal. 


El AUTOR. EDUARDO DANIEL VARAS es Licenciado en Letras, escritor. Autor de la Tesis Características de la poética de Piglia. Presentó recientemente su libro Teoría, Historia y Literatura.  

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