El tiempo - Tutiempo.net
Martes 26 de Octubre de 2021

Entrevista

"Soy lo que canto"

Lía gómez castellanos no puede imaginarse haciendo otra cosa que no sea cantar. Desde ese lugar, precisamente, concibe y da sustancia a la matriz de su existencia, en donde su decir se vuelve una manera de interpretar sus sueños, sus anhelos, y de dar forma a esa firme convicción de ser lo que es cuando su voz se eleva al cielo, persiguiendo siempre lo inetivable de su destino de melodía.

09-9-2021 21:22
First slide

Por FERNANDO VIANO


Tenía apenas 9 años cuando sintió el especial llamado del canto. Hasta ese momento, nada había hecho presagiar esa intensa relación que se consolidaría con el paso del tiempo, para convertirla en una de las voces de mayor trascendencia con las que cuenta actualmente la Provincia, una de esas voces privilegiadas como pocas, y que se va abriendo paso en el complejo firmamento de la canción para dejar no sólo una huella que lleve su nombre, sino también esa impronta que le es tan característica y que solo a ella le pertenece, en esa delicada fusión de estilos que logra en cada nuevo proyecto que encara. 

Suavidad y delicadeza, sentido y emoción, buscando siempre la raíz, estando siempre al servicio de la esencia, incluso en estos tiempos tan extraños que nos toca vivir y que, en la particularidad de su existir melodioso, se convirtió en un renacer, en un despertar. Pandemia, cuarentena y aislamiento social mediante, supo encontrar la manera de reinventarse para llegar cada vez más lejos, trascender fronteras, pero también para abrazarse definitivamente al calor de su tierra, al aroma del folklore que la acompaña desde siempre, al canto popular que, como en cada febrero, le devuelve esas ansias de libertad, la ilusión perfumada de albahaca y esa sonrisa de carnaval que luego ofrenda desde la dulzura y contundencia de su decir.

Así es, en definitiva, como Lía Gómez Castellanos le da sustancia a su manera de vivir, que no puede ser de otra manera que cantando, elevando al aire ese deseo inquebrantable de convertirse en canción, como en cada oportunidad en que despliega, de par en par, el aleteo imperecedero de su voz.


PUNTO DE PARTIDA HACIA LA RAÍZ

Intriga, a veces, la manera en que la música, el canto, estrechan relaciones. Intriga, a veces, la manera en que la música, el canto, se afincan en la humanidad marcando el pulso, el latido de un corazón que encuentra en las melodías esa razón de ser, ese motivo para existir. El de Lía Gómez Castellanos es uno de esos casos en que la intriga se anuda a los principios, pero que con el correr de los días, encuentra siempre una esencial respuesta. 

Hasta los 9 años, tal como ella misma cuenta a 1591 Cultura+Espectáculos, nada hacía suponer su destino de cantora. Apenas el recuerdo de la voz de su madre, "muy afinada" cantándole "Zamba de mi esperanza", abriga alguna posibilidad de raíz musical, de origen sonoro. Sin embargo, desde el día mismo en que el profesor Andrés Flores la invitó a sumarse al Coro de Niños Cantores, para Lía todo se transformó. "Desde ese momento no paré más", afirma.  

"Me acuerdo que me hicieron la prueba de voz y estaba muy feliz porque había quedado; fue una prueba de afinación y para saber si la voz estaba sana. Allí empezó el camino; luego me pusieron como solista y a los 10, 11 años empecé a estudiar guitarra con Ricardo Flores. El me presentó en el concurso 'Folklore por los Barrios'; gané cantando y me gané una guitarra. Fue mi primer concurso; fue algo muy lindo. Después en la escuela armé un coro; las maestras me llamaban para que cante. Busqué a dos de mis compañeras y armamos un trío. Pero el punto de partida fue el coro; de verdad que no hubo nada antes, pero evidentemente el canto estaba adentro mío". 


Muy en su interior, al igual que sus recuerdos y emociones, ligadas a experiencias que la fueron marcando y determinando su camino, aunque siempre desde la libertad del elegir poder ser en el canto, que es su lugar en el mundo, el espacio en el que se siente plena. Y desde la plenitud de sus memorias, precisamente, recuerda su llegada al Grupo Vocal Azahares, también de la mano de Andrés Flores y con el que, a sus apenas 13 años conquistó el Pre Cosquín, aunque por cuestiones del destino -a veces caprichoso- no pudo participar de las instancias finales.  

No obstante, y más allá de esa particular circunstancia que le causó una honda decepción, nada impidió que Lía continuara desandando su camino, aun cuando los caminos de la vida la llevaron incluso hacia territorios en los que no se había imaginado. "Tuve una especie de quiebre a los 16 años, previo a quinto año de la secundaria, que fue cuando me fui a estudiar canto lírico a Mendoza con una profesora que me sugirió que podía ser una gran cantante, pero que para estudiar canto lírico debía dejar de cantar folklore, debía dejar de hacer música popular", recuerda Lía, que finalmente decidió seguir la carrera de Administración de Empresas, luego de haber abandonado su banda y haber sido una de las ganadoras del Septiembre Joven.   

"Estudiaba Administración de Empresas en Córdoba, donde vivía con mi tía, y me iba bien, pero soñaba con números, me sentía estresada; un día me senté a llorar y mi tía se sentó al lado mío y me dijo: 'bueno, ya sabés qué hacer'. Todo el mundo sabía lo que yo tenía que hacer menos yo". Pero afortunadamente, y a pesar de aquella indecisión que la llevó hacia la docta, Lía recobró el rumbo y volvió al canto popular. 

"Fue un proceso de unos dos años; me fui a Buenos Aires a estudiar canto popular; empecé a dar clases, empecé a ser preparadora vocal en los coros e ingresé a la Licenciatura en Música con Orientación en Canto, donde me recibí en 2019. Estudié de otra manera al canto lírico, disfrutándolo, fue otro proceso. Incluso grabé un disco, que se llama 'Creer', que es una fusión del canto lírico con la música popular. Creo que tengo la facilidad para el canto lírico, que es hermoso, pero en mi corazón tengo el canto popular". Sí: Lía en su corazón tiene siempre el punto de partida que la lleva hacia su raíz, a su esencia.


UN LARGO RECORRIDO PARA CANTAR

La cantante riojana ha transitado ya un frondoso camino en el que ha ido cosechando el fruto de una experiencia que la afianza en su elección, que es el canto. Incluso en tiempos de pandemia, supo generar un espacio en el que encontrarse con sus seguidores, al tiempo que renovarse en sus búsquedas. "Entré en el mundillo de las redes; creo que fueron tanto una compañía para mí como para la gente que me sigue y tengo más seguidores a partir de esta circunstancia", cuenta cuando desde 1591 Cultura+Espectáculos se le pregunta por la manera en que viene atravesando este tiempo insólito.

Lo más importante, quizá, en este contexto, es que pudo volver a sus raíces, al folklore, una vez que se encontró sola en su casa, acompañada por su guitarra. "Me gusta el folklore, crecí con eso y en La Rioja tenemos folklore por todos lados" afirma, tras lo cual, aclara: "siempre le pongo mi impronta y naturalmente me gusta la fusión y estoy en la búsqueda siempre; lo que hago tiene mi sello. En este momento está influenciado por el rock y el pop, sería como un folklore alternativo".

Durante el aislamiento, Lía realizó varios streaming. "La gente me esperaba con algo en su casa, con un maní, con un mate, con lo que sea. Me veía gente de México, de España, de Estados Unidos. Y también me preparaba para eso, por lo que empecé a buscar sponsors, auspiciantes, hacía sorteos para la gente de La Rioja". Esa manera de reinvención, no obstante, mucho tiene que ver con su esencia. "Naturalmente soy así, tengo un obstáculo y trato de sacar lo bueno, utilizarlo para algo mejor, darle una vuelta de rosca. Creo que la mayoría de los artistas somos así: estamos en una búsqueda constante, con la necesidad de lucharla, de perseverar".

Lucha y perseverancia. Dos palabras que, muy probablemente, nos aproximen en un todo a su manera de ver y entender la música, al tiempo que generar las condiciones para poder concretar sus sueños, sus anhelos de cantora. Así fue, justamente, como la cantante riojana se hizo acreedora de una beca para estudiar en Broadway (Estados Unidos) para la cual audicionó luego de realizar un curso en la provincia de Córdoba.


"Fue una grata sorpresa para mí, porque me dieron la beca más grande que ellos entregaban, así que eso me ayudó un poco para poder viajar. También gracias a mi familia y al Gobierno provincial, que me dieron una mano para que pueda afrontar gastos y cumplir este objetivo", contaba por aquellos días la joven artista riojana que llevó a cabo cursos intensivos en distintas disciplinas relacionadas al canto, tales como "Vocal technique performance", "Audition technique", "Commercial singing" y "Masterclass" de la mano de profesionales muy reconocidos por su trayectoria, entre los cuales se encuentran Kurt Robinson, David Conrad, William Waldrop (director musical de "Evita", "El fantasma de la ópera" y "Cats") y Marianne Wells, quienes ayudaron y ayudan a la formación de importantes cantantes en todo el mundo.

"Fue una experiencia de mucho aprendizaje, pero también de entrega porque, justamente ellos, más allá de toda la técnica, te enseñan a entregarte al máximo, a mostrar tu alma y corazón. Eso es lo que aprendí y sigo haciéndolo, sobre todo en esa ciudad tan linda, grande y avasallante. Como dice la canción 'New York, New York', la ciudad que nunca duerme. Es realmente así", reflexionaba Lía luego de aquella experiencia extraordinaria que no sólo le abrió la mente, sino que también le alimentó el espíritu. Y, sobre todas las cosas, la capacidad de disfrutar de lo que más le gusta hacer: cantar.

"Anduve un largo camino. Hoy estoy acá con esto de la música popular; volví a la raíz del folklore. El canto lírico lleva un entrenamiento y no lo quiero perder; de vez en cuando lo hago, pero para mí, con mis amigos. Se fueron dando las cosas así y lo que estoy haciendo lo estoy disfrutando mucho".