El tiempo - Tutiempo.net
Martes 11 de Mayo de 2021

Por Juan Alberto Yaría

Analisis. Por Juan Alberto Yaria*

Homenaje a "Demencias digitales"

Manfred Spitzer, investigador en neurociencia, se pregunta: ¿la tecnología nos está haciendo tontos y no nos damos cuenta?

First slide

"No puedo hacer otra cosa como psiquiatra y neuro investigador que soy; tengo hijos y no quiero que me reprochen dentro de veinte años: `Papa, tú sabías todo, ¿por qué no hiciste nada?'' "(`Demencias Digitales', de Manfred Spitzer)

El Doctor Manfred Spitzer, gran investigador de universidades alemanas y de la de Oxford en neurociencia y psiquiatría, se pregunta: ¿la tecnología nos está haciendo tontos y no nos damos cuenta?

Intento hacer un homenaje a su libro `Demencias digitales' y al trabajo que implica la lectura como reflexión y tarea del pensamiento. Mis pacientes me enseñan los efectos destructivos del uso voraz de las computadoras, sujetos a la distracción permanente, la multitarea improductiva, las adicciones a videojuegos y fundamentalmente el desprecio casi letal al libro que es una escuela de reflexión y meditación.

El `copio y pego' se transforma en la forma de hacer trabajos universitarios y Google u otros buscadores, más que un apoyo, se transforman en fines en sí mismo. Todo esto se hace en lugar de leer y escribir, que es la base del pensamiento libre. Estoy más allá de la discusión sobre escuelas presenciales sí o no. Es un tema de discusión sanitaria, epidemiológica y política que me supera.

Luego de 14 años de consumo de estupefacientes y también adicto a Internet, Jorge me dice: ``Hay dos Internet. Una es la que ustedes conocen, que es el 15 por ciento del total. Y otra es el 85 por ciento restante, que es el `lado negro' de la misma donde hay desde pederastia, venta de drogas, alquiler de sicarios, etc. Todo es cuestión de manejar ciertos códigos y entradas''.

Esto le `llevó' la vida a él y recién ahora está usando lo que llama el `lado blanco'. 


La cultura del zoom

Siento el lamento de los estudiantes de Medicina y Psicología que hacían prácticas en Gradiva y que ahora solo un zoom es la respuesta. El zoom quita contacto personal, emocional y vital con los profesores que están ahí frente al paciente y le enseñan con sus gestos y sus preguntas qué es eso de lo que lo que le pasa al otro. Sus dolores, negaciones, traumas, etc. Muchos estudiantes de Medicina por zoom palpan un órgano. No tienen repregunta, ni ateneos de discusión. ¿Qué saldrá de todo eso?

Según el autor psiquiatra y neurocientífico alemán, todas las pruebas muestran que la introducción de la tecnología conduce a un pensamiento superficial, distrae y tiene efectos secundarios indeseables como los trastornos de atención hasta la pornografía infantil y la violencia. Una historia real que me conmovió fue la de un niño que cuidaba una cocinera de nuestra institución y por ausencia de los padres se suicidó dentro de la realidad violenta que en su mente había impreso el juego virtual.

Además, agrega el autor alemán que los medios digitales atacan la capacidad de autocontrol (alteran las funciones frontales del cerebro). Conjuntamente crean patologías comórbidas como sobrepeso (esto es evidente por el sedentarismo que anuncia), insomnio, depresión e incluso pérdida de la motricidad fina en los primeros años de vida, haciendo énfasis en el ``grave error que cometen algunas guarderías colocando pantallas para hipnotizar a los infantes''.

En un momento llega a decir que si ``usted desea realmente que su hijo saque peores notas en la escuela entonces regálele una consola de juegos''; ``quien está formado puede conducirse de manera crítica frente a sí mismo y frente a su entorno; no está a merced de todo, sino que puede liberarse de la inmediatez y todo esto reduce el estrés que por otra parte aniquila las neuronas''.

Muchas escuelas abogan por una enseñanza sin libros y con aparatos tecnológicos, esto según el autor genera una nueva ``demencia en las escuelas''. Los niños que interactúan con compañeros y con la maestra tienen un tiempo de reacción mucho más rápido que los que están en contacto permanente con aparatos (experimento de la Universidad de Stanford).

Spitzer recuerda también que una cultura y enseñanza sin libros nos acercará mucho más al ``analfabetismo funcional'', que se jubilaran los libros de texto, especialmente los clásicos que son una fuente de sabiduría. Las neuronas, al igual que los músculos, se fortalecen con el ejercicio y con retos de investigación. Vamos envejeciendo prematuramente. Nuestra capacidad para descifrar el mundo es directamente proporcional al esfuerzo inquisitivo que empleamos en hacerlo.


La voz del maestro

El triángulo maestro-alumnos-libros produce el milagro de la sublimación (que es la cultura misma como sembradora de proyectos y vocaciones) permitiendo abandonar goces mortíferos, la egolatría, la inmediatez. Se encuentra la capacidad de amar y desear, la erótica del saber. El maestro en su cercanía afectiva no es el que da, sino es el que promueve la sed de saber. Es un partero del alma.

`El banquete', de Platón, lo enseña. Agatón quiere sentarse al lado de Sócrates que era el sabio por excelencia. Sócrates le muestra que el saber ya está en Agatón. Sócrates no va a trasvasar el conocimiento, sino que lo va a ayudar a descubrir. Sócrates en sí mismo se coloca en el lugar del vacío del saber, pero estimula el saber. La transferencia erótica (amorosa) entre el alumno y el maestro (Sócrates) lleva al conocimiento, a la libertad. El vínculo con el maestro y la enseñanza que se da es a través del amor. Una máquina tecnológica de última generación no responde a eso.

Massimo Recalcati en su magnífico libro `La hora de clase' dice: ``Todo docente abre vacíos en la cabeza, agujeros en el discurso ya formado. Hacer huecos, abrir ventanas, abrir mundos, los ojos, los oídos, el cuerpo, abrir aperturas no concebidas antes''. Lucha, eso sí, contra el virus de la ignorancia y el fanatismo.

En Psiquiatría se dice que la demencia en el hombre es cuando se empobrece cognitivamente. Nosotros podemos ayudar a que muchos se enriquezcan y no sean `dementes digitales'.

* Director General Gradiva - Rehabilitación en adicciones


Si te gustó esta nota podés compartirla

Comentarios

Helueni