La finca, ubicada en Vichigasta, se enfoca en sus productos estrella, y a través del resto que que dejan, ha desarrollado una estrategia innovadora para capitalizar subproductos y residuos, redefiniendo el concepto de "descarte" de manera integral en la actividad agrícola.
Con una profunda dedicación a la gestión ambiental, el proyecto de VDLP, se enfoca en alcanzar una huella de carbono neutral, impulsado por una visión integral que abarca desde la energía utilizada hasta el destino final de la materia orgánica.
Del Olivo al Biochar y Biofertilizante
La gestión eficiente de los desechos de poda y extracción de aceite se ha convertido en una ventaja competitiva para VDLP. El Pte. Julian Clusellas y el ingeniero Javier Collovati lideran la implementación de tecnologías limpias para transformar estos residuos en valiosos insumos para el suelo.
Biochar
Los restos de la poda de los olivos, históricamente un desafío logístico, son sometidos a un proceso de pirólisis controlada. El resultado es la producción de Biochar, un material de carbono estable que no solo permite gestionar los desechos, sino que, al ser incorporado en el uso más abarcadante, resulta un retorno económico efectivo.
Biofertilizante
Con el mismo criterio de aprovechamiento total, la bodega transforma el alperujo –el residuo orgánico que queda tras la molienda y extracción del aceite–. Este subproducto, rico en materia orgánica, es mezclado con otros residuos naturales para crear un Biofertilizante de alta calidad que es reincorporado a los suelos.
Collovati destaca la importancia de esta retroalimentación orgánica, que se basa en la conciencia ecológica: “Es crucial no perder de vista la importancia de los microorganismos que viven en la tierra. Devolverle al suelo parte de lo que extraemos es un acto de conciencia fundamental y garantiza la salud y resiliencia de nuestro capital natural a largo plazo.”
Este modelo de gestión es el resultado de un constante trabajo colaborativo entre todos los integrantes de la finca, desde la dirección hasta los operarios de campo.
Alianza Estratégica para la Comercialización
NUTRITERRA
Para maximizar la eficacia de su Biofertilizante y asegurar su uso estratégico, Valle de la Puerta ha establecido un acuerdo comercial con NUTRITERRA. Esta asociación se centra en la agricultura de precisión.
NUTRITERRA aporta un servicio clave: el análisis detallado de cada suelo. Reconociendo que las características geográficas y las necesidades de los cultivos varían enormemente entre fincas y zonas productivas, la empresa se encarga de determinar la composición ideal y la dosis de biofertilizante necesaria para nutrir cada sector de manera óptima.
Este servicio integral asegura que la inversión en el producto se traduzca en una mejora medible de la salud del suelo y la productividad, acompañando al sector agrícola en la transición hacia prácticas más sustentables.
Pioneros Energéticos
Afianzando su camino hacia la sostenibilidad, Valle de la Puerta aprovecha la radiación solar característica de nuestra provincia. La instalación de un amplio parque de paneles solares permite a la bodega cubrir una porción significativa de sus necesidades energéticas, reduciendo su dependencia de fuentes no renovables y acelerando su objetivo de alcanzar la huella de carbono cero.
El éxito de VDLP, que comenzó como una finca de frutas y hoy lidera la provincia con tecnología, uso consciente de recursos y manejo ejemplar de residuos, radica en la visión de su equipo humano.
El presidente de la Bodega, Julián Clusellas destaca la filosofía que guía a la empresa. Un líder de bagaje imponente que transforma y trasciende. VDLP tiene un paso firme y pionero.
Bajo el liderazgo técnico del ingeniero Javier Collovati, seguimos viendo los lineamientos que han transformado la bodega en un modelo de responsabilidad ambiental y eficiencia productiva, marcando un ejemplo a nivel nacional.
Valle de la Puerta demuestra que la innovación ecológica es la clave para una rentabilidad sostenible y que el respeto por la tierra es el mejor negocio.