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El rol del kinesiólogo en enfermedades respiratorias en el primer nivel de atención de la salud

Con la llegada de las bajas temperaturas, aumentan considerablemente los casos de enfermedades respiratorias, especialmente en niños y adultos mayores. Durante esta época del año es frecuente observar un incremento de consultas por cuadros como bronquitis, bronquiolitis, neumonías y enfermedades obstructivas respiratorias. Por este motivo, resulta fundamental hacer hincapié no solo en el tratamiento oportuno, sino también en la prevención, promoviendo controles médicos, ambientes ventilados, esquemas de vacunación completos y la consulta temprana ante los primeros síntomas respiratorios.
Las enfermedades respiratorias constituyen uno de los motivos de consulta más frecuentes dentro del primer nivel de atención de la salud, especialmente en la población pediátrica. Bronquiolitis, bronquitis, neumonías y enfermedades obstructivas respiratorias afectan de manera significativa la calidad de vida de niños y adultos, generando síntomas como dificultad respiratoria, acumulación de secreciones, tos persistente y disminución de la capacidad ventilatoria. En este contexto, el kinesiólogo cumple un rol fundamental dentro del equipo de salud, interviniendo tanto en la prevención como en el tratamiento y seguimiento de estas patologías.
La kinesiología respiratoria tiene como principal objetivo mejorar la función pulmonar y favorecer una adecuada ventilación. A través de diferentes técnicas específicas, el kinesiólogo ayuda a despejar las vías aéreas, movilizar secreciones y facilitar la respiración del paciente, contribuyendo a acelerar el proceso natural de recuperación de la enfermedad. Además, el abordaje kinesiológico no solamente se enfoca en la enfermedad en sí, sino también en la evaluación constante de la evolución clínica del paciente y en la educación de la familia para acompañar correctamente el tratamiento en el hogar. En el caso de los pacientes pediátricos, el trabajo del kinesiólogo requiere un abordaje especialmente cuidadoso y personalizado. Los niños pequeños, sobre todo lactantes y menores de cinco años, poseen características anatómicas y fisiológicas diferentes a las de un adulto: sus vías aéreas son más pequeñas, tienen menor capacidad pulmonar y una mayor tendencia a acumular secreciones. Esto hace que cuadros respiratorios que podrían resolverse fácilmente en un adulto, en un niño puedan evolucionar rápidamente hacia una dificultad respiratoria importante.
Durante enfermedades como bronquitis, bronquiolitis o neumonías, el kinesiólogo respiratorio realiza una evaluación clínica integral que incluye la observación del patrón respiratorio, la frecuencia respiratoria, el uso de músculos accesorios, la auscultación pulmonar y la tolerancia del paciente al esfuerzo. A partir de esta valoración, se seleccionan las técnicas más adecuadas para cada caso.
Actualmente, las técnicas de kinesiología respiratoria han evolucionado considerablemente. Existen métodos modernos, basados en evidencia científica, que permiten obtener mejores resultados terapéuticos con mayor confort y seguridad para el paciente. Técnicas como la espiración lenta prolongada, el aumento del flujo espiratorio y otras maniobras de higiene bronquial son ampliamente utilizadas para ayudar a movilizar secreciones y mejorar la ventilación pulmonar.
Es importante destacar que muchas técnicas utilizadas años atrás han dejado de ser las más recomendadas debido a los avances científicos y a la actualización permanente de los conocimientos en el área respiratoria. Por este motivo, los kinesiólogos que trabajamos con pacientes pediátricos debemos capacitarnos constantemente, asistir a cursos, jornadas y actualizaciones profesionales que nos permitan brindar tratamientos seguros, efectivos y acordes a las recomendaciones actuales. El primer nivel de atención de la salud ocupa un lugar clave en este trabajo interdisciplinario. En los Centros de Atención Primaria de Salud, el kinesiólogo no solo participa en el tratamiento de enfermedades respiratorias agudas, sino también en tareas preventivas y educativas. La detección temprana de signos de alarma, el seguimiento cercano de pacientes vulnerables y la orientación a padres y cuidadores forman parte del trabajo diario. Muchas veces, una intervención kinesiológica oportuna evita complicaciones mayores y disminuye la necesidad de internaciones hospitalarias.
Además del tratamiento respiratorio, el kinesiólogo acompaña al paciente durante todo el proceso de recuperación, adaptando las intervenciones según la evolución clínica diaria. Cada paciente responde de manera diferente, por lo que la observación constante y la reevaluación permanente son herramientas esenciales dentro del tratamiento kinesiológico. El acompañamiento profesional y humano permite brindar seguridad tanto al paciente como a su familia, especialmente en niños pequeños donde la angustia y la preocupación suelen estar muy presentes.
EL AUTOR
Horacio Martín Luna Almonacid. Licenciado en Kinesiología y Fisiatría. Matrícula profesional 520, egresado de la Facultad de Medicina Fundación Barceló. Actualmente se desempeña en el ámbito público en el Centro de Atención Primaria de Salud San Pío III y también en su consultorio privado, Vibra. En ambos espacios trabaja diariamente con pacientes que presentan enfermedades respiratorias, patologías traumatológicas, lesiones deportivas y tratamientos de terapias manuales. Considera que el rol del kinesiólogo es fundamental dentro del proceso de recuperación de cualquier patología, ya que no solo ayuda desde el tratamiento específico, sino también acompañando al paciente de manera integral, realizando evaluaciones constantes y adaptando cada intervención según las necesidades y evolución de cada persona.

Autor: Horacio Martín Luna Almonacid|
SALUD 360 KINESIOLOGIA ENFERMEDADES RESPIRATORIAS

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