Cuarenta años después de una de las derrotas más dolorosas de su historia futbolística, Inglaterra volvió a sonreír en el estadio Azteca. Esta vez no hubo fantasmas ni recuerdos amargos. Con una trabajada victoria por 3-2 sobre México, el conjunto inglés se clasificó a las semifinales del Mundial 2026 y alimentó la ilusión de volver a levantar la Copa del Mundo después de seis décadas.
No fue un triunfo sencillo. México, impulsado por un estadio repleto y por el fervor de su gente, vendió muy cara la derrota y convirtió el partido en uno de los más intensos y emotivos del campeonato. Inglaterra tuvo que recurrir a toda su jerarquía para sostener la ventaja y resistir el empuje del seleccionado local hasta el pitazo final que se estiró por once minutos de descuento.
Más allá del resultado, el escenario le dio un valor simbólico especial a la clasificación inglesa.
El Azteca ocupa un lugar único en la memoria futbolística de Inglaterra. Allí, el 22 de junio de 1986, Diego Armando Maradona marcó la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo" para eliminar al conjunto británico en uno de los partidos más recordados de todos los tiempos. Durante cuatro décadas, ese estadio fue sinónimo de frustración para los ingleses.
Ahora la historia fue distinta.
El rival ya no era la Argentina, sino México, pero el peso del lugar seguía siendo el mismo. Inglaterra logró imponerse en un escenario donde muy pocos visitantes consiguen hacerlo y dio otro paso hacia el objetivo que persigue desde 1966: volver a ser campeón del mundo.
La clasificación también confirma la madurez de una generación que llegó al torneo cargada de expectativas. Con futbolistas consolidados en las principales ligas europeas y una base que viene compitiendo al máximo nivel desde hace varios años, Inglaterra volvió a demostrar que posee argumentos para pelear por el título.
El desafío que viene será todavía mayor. Las semifinales pondrán al equipo frente a otro rival de máxima exigencia, pero el triunfo en el Azteca deja una certeza: esta selección inglesa parece haber aprendido a convivir con la presión y a ganar los partidos que durante décadas se le escapaban.
La segunda estrella todavía está lejos. Sin embargo, después de conquistar el estadio más emblemático del continente americano y eliminar al anfitrión, Inglaterra vuelve a sentirse legítimamente candidata a conquistar un Mundial que se le niega desde hace sesenta años.
Inglaterra conquistó el Azteca y mantiene vivo el sueño de la segunda estrella
Estás navegando la versión AMP
Leé la nota completa en la web