Chilecito volvió a vestirse de emoción este febrero para celebrar los 99 años de Tona Páez, la gran vidalera que se convirtió en símbolo de la identidad cultural de La Rioja.
En su casa, donde esta mañana no faltaron las cajas ni las coplas, la Tona recibió el cariño de familiares, vecinos y artistas que llegaron para homenajearla. “No faltan las cajas y la gente que la ama”, contó nuestra periodista Sara González desde el lugar, donde el pastel de cumpleaños fue acompañado por vidalas sentidas y abrazos largos.
Una leyenda viva y consagrada de la Chaya, la Tona nació en febrero, el mismo día que Mirtha Legrand. Dos mujeres que, cada una a su manera, se volvieron leyenda: una en la televisión argentina y la otra en la cultura profunda de los cerros riojanos.
Aunque en su documento figuran 99 años, sus hijos aseguran que la Tona tendría alrededor de 104. La edad, sin embargo, es apenas un número frente a una vida entera dedicada a sostener la tradición oral, las coplas picarescas y la esencia misma de la Chaya.
Homenaje entre vidalas y emoción
Entre los presentes estuvo el reconocido vidalero Manuel Vilte, quien le dedicó palabras cargadas de respeto y admiración. El video del momento —con cajas sonando fuerte y voces quebradas por la emoción— refleja lo que la Tona significa para generaciones enteras de riojanos.
Dueña de una memoria prodigiosa y de una voz que marcó historia, la Tona Páez no es solo una artista popular: es patrimonio vivo. Su legado atraviesa festivales, patios familiares y escenarios mayores. Fue distinguida en múltiples oportunidades por su aporte a la preservación cultural y es reconocida como una de las máximas exponentes de la vidala riojana.
Sangre de Chaya, voz de pueblo
Su figura representa la resistencia cultural, la transmisión oral y el espíritu festivo que identifica a La Rioja. En cada febrero, cuando la Chaya florece, su nombre vuelve a pronunciarse con respeto.
Hoy, a los 99 años —o quizás algunos más, como sonríen sus hijos— la Tona sigue siendo esa mujer que convirtió la copla en bandera y la caja en latido.
Porque mientras haya alguien que cante una vidala en Chilecito, la Tona seguirá viva en cada verso.