1591 Cultura + Espectáculos

Las geografías habitadas

Mis relatos y artículos son, inevitablemente, subjetivos. Sin embargo, esa subjetividad no debe entenderse como un acto exclusivamente individual. Escribo desde una experiencia personal que me compromete en cada reflexión, pero también desde mi pertenencia a una comunidad histórica, social y cultural. Mis pensamientos y mis afectos están atravesados por una memoria colectiva que configura la manera en que interpreto el mundo. En este sentido, no existe un pensamiento puramente individual. Toda experiencia se constituye desde la intersubjetividad: pensamos, sentimos y producimos sentido en relación con otros. Cada sujeto es el resultado de una trama histórica, política y cultural que lo precede y lo transforma. Las generaciones heredan memorias, sensibilidades y conflictos, aunque cada una construya sus propias cartografías y elabore nuevos mapas para comprender la realidad.
Desde esta perspectiva, la experiencia cultural de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota puede entenderse como un acontecimiento que excede lo estrictamente musical. Sus primeros pasos, lejos de prever la enorme trascendencia que alcanzarían, dieron origen a un fenómeno que produjo un desplazamiento epistemológico dentro del campo cultural argentino. No porque sustituyera las formas tradicionales del arte, sino porque amplió sus posibilidades, convirtiendo la poesía, la música y la performance en un espacio de producción de conocimiento, identidad y memoria colectiva, (manifiesto los primeros párrafos, recordando a Roberto Echen en “Los cruces como espacio del arte en la contemporaneidad”).

Las letras del grupo ofrecieron una respuesta sensible a preguntas que numerosos sectores sociales no encontraban representadas en los discursos institucionales. A través del arte, miles de personas pudieron apropiarse de esas palabras, resignificarlas e inscribirlas en sus propias biografías. Allí radica una de las mayores potencias del hecho artístico: permitir que una experiencia individual se transforme en una experiencia compartida. Las tensiones que hoy atraviesan la sociedad argentina revelan conflictos históricos que permanecen abiertos. Las discusiones políticas, sociales y culturales muestran que el cambio reclamado por amplios sectores de la población continúa siendo una construcción en disputa. En ese escenario, el arte vuelve a aparecer como un territorio desde el cual una comunidad puede pensarse críticamente a sí misma, reconocer sus fracturas y proyectar nuevos horizontes.
La figura del artista deja entonces de ser únicamente la de un creador de obras para convertirse en un productor de sentidos colectivos. El arte amplía sus fronteras y se instala como un espacio de conciencia, de afecto, de resistencia y también de conflicto. Es allí donde arte y política convergen, recordándonos que toda producción estética posee una dimensión ética y social.
Desde sus inicios, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota construyeron una práctica artística que resistió la lógica del mercado y de la homogeneización cultural. Sin depender de los grandes medios de comunicación, lograron constituir una comunidad de pertenencia basada en el encuentro, la identificación y la construcción colectiva de sentido. En ese recorrido, el arte dejó de ser solamente una manifestación estética para convertirse en refugio, memoria y territorio de resistencia cultural.
Las geografías habitables no se refiere únicamente a un territorio geográfico. Es, ante todo, una forma de construir sentido. Se configura allí donde una comunidad comparte memorias, afectos, lenguajes, símbolos y experiencias que le permiten reconocerse como parte de un mismo espacio cultural. Habitar un territorio implica también habitar una trama de significados. Desde esta perspectiva, la experiencia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota puede entenderse como la construcción de una cartografía cultural. No se trató solamente de un proyecto musical, sino de la creación de un territorio simbólico donde miles de personas encontraron un lenguaje común para expresar aquello que muchas veces no encontraba representación en los discursos oficiales. Sus canciones, sus recitales y las imágenes construidas alrededor del grupo funcionaron como marcas de un mapa afectivo. Cada encuentro reforzaba una memoria compartida y una forma de pertenencia que excedía el consumo cultural. La comunidad ricotera no se organizó únicamente alrededor de la música, sino alrededor de una experiencia de reconocimiento mutuo.
En ese sentido, el arte opera como una práctica cartográfica. No delimita fronteras; por el contrario, abre caminos. Traza recorridos donde antes no existían, conecta experiencias dispersas y hace visible aquello que permanecía oculto. Cada obra produce nuevas maneras de habitar el mundo y nuevas formas de comprender la realidad. Las geografías habitadas son dinámicas. Se transforman con el tiempo, incorporan nuevas generaciones y resignifican las memorias heredadas. Por eso, el legado de los Redonditos de Ricota continúa vigente: no permanece inmóvil como un objeto del pasado, sino que sigue produciendo sentidos en el presente, alimentando nuevas lecturas y nuevas formas de comunidad.
Entender el arte desde esta perspectiva implica reconocer que toda producción artística posee la capacidad de modificar la manera en que una sociedad se piensa a sí misma. Allí radica su potencia política y cultural: no en ofrecer respuestas cerradas, sino en abrir espacios de encuentro, imaginación y transformación colectiva. Han pasado algunos días desde la muerte del Indio. No escribí inmediatamente. Necesité que el impacto emocional encontrara un tiempo de elaboración. Algunas experiencias colectivas requieren silencio antes que palabras. Este texto nace desde esa demora, porque entiendo que la escritura no siempre acompaña la velocidad de la noticia; muchas veces necesita el tiempo de la memoria.
Desde hace años investigo las Geografías Habitadas y el eje La memoria de la tierra. Ese recorrido me llevó a comprender que los territorios no son únicamente espacios físicos: también son construcciones simbólicas donde se sedimentan afectos, memorias e identidades. En ese marco, la experiencia de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota constituye una geografía cultural. Aunque surgida en Buenos Aires, su potencia desbordó cualquier límite geográfico para convertirse en un territorio compartido por miles de personas que encontraron en su poesía una forma de pertenencia, de resistencia y de comunidad.
Por eso este artículo no pretende ser un homenaje convencional. Busca pensar cómo el arte también deja huellas sobre la tierra que habitamos. No únicamente sobre el paisaje material, sino sobre ese territorio invisible donde una sociedad deposita sus memorias, sus luchas y sus esperanzas.
LA AUTORA
ROMINA IVANA CHACÓN NACIÓ EN LA RIOJA EL 26 DE FEBRERO DE 1979. ACTUALMENTE SE ENCUENTRA REALIZANDO LA FORMACIÓN DEL DOCTORADO EN ARTES UNC (UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA); LICENCIADA EN ARTES VISUALES UNA (UNIVERSIDAD NACIONAL DE ARTES); COORDINÓ LA SECRETARIA DE EXTENSIÓN CULTURAL UNA DRAMÁTICAS (UNIVERSIDAD NACIONAL DE ARTES). ES GESTORA, INVESTIGADORA Y CURADORA EN SITIOS INDEPENDIENTES. SE FORMÓ EN FLACSO FACULTAD LATINOAMERICANA DE CIENCIAS SOCIALES EN EL POSGRADO DE GESTIÓN CULTURAL Y COMUNICACIÓN. SE FORMÓ EN POSTGRADO DE GRÁFICA CRÍTICA DICTADO POR JUAN CARLOS ROMERO EN LA ESCUELA “E. DE LA CÁRCOVA”. ASISTIÓ A SEMINARIOS DE POESÍA VISUAL, A CARGO DEL POETA Y ARTISTA ESPAÑOL GUSTAVO VEGA EN “VÓRTICE ARGENTINA” HIBRIDACIONES, INTERNACIONALES: MIRADAS SOBRE LA PERFORMANCE EN EL DPTO. DE “ARTES DRAMÁTICAS UNA”, CONSERVACIÓN EN EL ARTE CONTEMPORÁNEO EN “FUNDACIÓN CONSTANTINI, MALBA”, CURADURÍA Y GESTIÓN A CARGO DE LA LIC. FLORENCIA QUALINA EN “ESPACIO DOS PUNTOS”, REDACCIÓN DE TEXTOS DE ARTE A CARGO LA LIC. FLORENCIA CUALINA EN “ESPACIO DOS PUNTOS”, PRESENTACIÓN DE PROYECTOS A CARGO DE LA PROF. LAURA SPIVAK EN “ESPACIO DOS PUNTOS” BUENOS AIRES. COLABORÓ COMO ASISTENTE DE PRODUCCIÓN EN MUESTRA EXHIBIDA EN EL “CENTRO CULTURAL RECOLETA”. DICTÓ EN DISTINTOS TALLERES Y CURSOS DE PINTURA Y DIBUJO EN EL “CENTRO CULTURAL RECOLETA”, “CASA DE LA PROVINCIA DE LA RIOJA”, EN EL DEPTO. DE “ARTES DRAMÁTICAS UNA” Y EN SU TALLER PARTICULAR. SE DESEMPEÑÓ COMO GUÍA Y COORDINACIÓN DE TALLERES DE ARTE DENTRO DEL MARCO DE LA EXPOSICIÓN DEL ARTISTA ANDY WARHOL Y VÍCTOR CHAB EN EL “CENTRO CULTURAL BORGES”, EN ÁREAS DE CULTURA Y TURISMO EN LA “CASA DE LA PROVINCIA DE LA RIOJA”. COMO ARTISTA PLÁSTICA HA PARTICIPADO DE EXPOSICIONES GRUPALES E INDIVIDUALES. VIVE EN CÓRDOBA.

Autor: Romina Ivana Chacón|
ARTE COMO MEDIO SOCIAL CULTURA SOCIEDAD PATRICIO REY INDIO SOLARI

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