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Lejos de Venezuela, surgen sitios web para rastrear a los desaparecidos tras los sismos

Al ver cómo dos terremotos consecutivos habían arrasado bloques de apartamentos y devastado el norte de Venezuela el mes pasado, los desarrolladores web de Argentina y Colombia estaban desesperados por ayudar a pesar de la distancia.
A través de su empresa con sede en Florida, intentaron crear rápidamente un sitio web para reportar personas desaparecidas, dijo Miguel Angel Rincon, director de gestión de productos de la compañía. Preocupados por sus compañeros, familiares y amigos, los desarrolladores, a cientos de kilómetros de Venezuela, cancelaron sus planes y sacrificaron horas de sueño para crear una página web en un santiamén.
“Es lo único que podemos hacer”, dijo Rincon en una entrevista.
Menos de seis horas después de los terremotos, la empresa, The Empire, lanzó su página, llamada Desaparecidos Terremoto Venezuela. Enseguida empezó a recibir reportes de personas desaparecidas y, en menos de 24 horas, ya contaba con más de 60.000 entradas. Las autoridades, en los primeros días después de la catástrofe, dijeron que había cientos de personas atrapadas y desaparecidas.
Las páginas de colaboración colectiva tienen sus limitaciones, sobre todo porque la gente puede reportar a la misma persona desaparecida más de una vez o porque a los administradores de la página les cuesta llevar un control de quienes han sido rescatados o hallados sin vida.
Pero después de los terremotos de Venezuela, los medios de comunicación, figuras de la oposición venezolana y otros empezaron rápidamente a citar las crudas cifras de la página web como prueba de la gravedad del desastre y de las deficiencias en la respuesta del gobierno.
“La necesidad de la plataforma fue urgente e inmediata desde el primer minuto”, dijo Rincon, quien vive en Bogotá, Colombia.
Muchos venezolanos han expresado su enfado por la gestión inicial del gobierno ante los terremotos, frente a la escasez de maquinaria pesada, suministros médicos u otra ayuda esencial. La gente se apresuró, a veces de forma caótica, a ayudarse mutuamente al transportar comida, palas y agua en moto y excavar entre los escombros con sus propias manos.
La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha defendido con firmeza la respuesta del gobierno y ha calificado a los críticos que politizaban la catástrofe de “miserables”. “Nosotros no esperamos un día, dos días, tres días”, dijo en una rueda de prensa el jueves. “Inmediatamente se activó”.
Reconoció que los primeros en llegar a muchos de los edificios derrumbados fueron los supervivientes, familiares y vecinos, pero dijo que “el gobierno y las autoridades de Venezuela no han tenido medida alguna para desplegar todos los esfuerzos públicos, privados, internacionales, nacionales”.
El recuento oficial de fallecidos, que a fecha de este lunes ascendía a 3342 personas, ha ido en aumento. Los expertos dicen que la cifra real probablemente sea mucho mayor y que quizá nunca se conozca con exactitud. El gobierno de Venezuela no ha facilitado una cifra oficial actualizada de personas desaparecidas.
Desde que se lanzó la página de Empire, han surgido muchas otras que ofrecen información similar, y se han enfrentado a problemas parecidos, como reportes duplicados, desactualizados o falsos.
En una de estas páginas, Venezuela Reporta, al menos 10 personas han denunciado la desaparición de la misma persona, dijo Carlos Ruiz, el desarrollador web de Miami que está detrás de ella. Tanto él como otros reconocieron estos problemas y dijeron que trabajaban para depurar los datos.
Ruiz dijo que, en un principio, quería reunir en un solo sitio los recursos del gobierno venezolano, pero que también decidió publicar una base de datos de personas desaparecidas. “Era una solución en ese momento”, dijo.
Este tipo de páginas web no son del todo nuevas. Por ejemplo, tras el catastrófico terremoto que azotó Haití en 2010 surgió una iniciativa similar basada en la colaboración colectiva.
Ese fue uno de los primeros ejemplos de mapeo de crisis, en el que voluntarios recopilan y difunden información básica por internet, dijo Stephen Livingston, profesor de Medios de Comunicación y Asuntos Públicos en la Universidad George Washington.
La precisión de estas recopilaciones de colaboración colectiva siempre ha sido objeto de escrutinio, dijo. Pero en el caso de Venezuela, dijo que el gobierno tiene dificultades tanto para dar una respuesta adecuada como para demostrar su legitimidad dentro y fuera del país. Rodríguez asumió el cargo de presidenta interina a principios de este año con el respaldo del presidente Donald Trump, después de que las fuerzas estadounidenses detuvieran a su predecesor, Nicolás Maduro, y después de años de crisis económica y emigración masiva.
“En primer lugar, no quieren que estas plataformas de crowdsourcing pongan de manifiesto sus deficiencias”, dijo Livingston. Pero el pueblo venezolano no necesita que le recuerden la mala respuesta de su gobierno, añadió, porque vive esa realidad.
Ahora, algunos de los administradores de las páginas web también están colaborando, mientras intentan depurar sus bases de datos. Rincón, Ruiz y Julia Mariano, una asistente jurídica de Miami que también creó una página web, no se conocían antes de los terremotos, pero ahora intercambian datos para mejorar sus páginas.
“Esa sensación de no poder hacer nada, de estar tan lejos, me empujó a hacer algo”, dijo Mariano. Se han sumado otros voluntarios, añadió, y contó que una decena de personas de todo el mundo la han ayudado a revisar los datos de la web y a protegerla contra los ciberataques.
Ruiz dijo que él y sus nuevos compañeros esperan poder compartir su código con otros después de otro desastre. “Queremos asegurarnos de que todo el mundo aprenda de esta experiencia”, dijo.
Articulo original escrito por Ishani Desai
Ishani Desai es una reportera que cubre noticias de última hora y otros temas, y forma parte de la generación 2026-27 del Times Fellowship, un programa para periodistas al comienzo de su carrera.

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