Licenciada en Comunicación Social, periodista y conductora, Maia de la Fuente desarrolla actualmente tareas en medios universitarios y públicos de la provincia, vinculada al Multimedio UNLaR y a Canal 9 La Rioja. Desde esos espacios construye una mirada crítica sobre el presente del periodismo argentino, atravesado -plantea- por la pérdida de credibilidad, la expansión de las fake news, la hostilidad política hacia la prensa y las dificultades económicas que afectan especialmente al periodismo del interior.
En sus respuestas pone el foco en la precarización laboral, el pluriempleo y la necesidad de sostener la rigurosidad y la independencia en un contexto marcado por la polarización y el “sesgo de confirmación”, donde muchas veces las audiencias buscan validar sus propias creencias antes que informarse. Aun así, reivindica al periodismo como una herramienta indispensable para la democracia y para visibilizar realidades que de otro modo quedarían fuera de agenda.
¿QUÉ SIGNIFICA HOY EJERCER EL PERIODISMO EN LA ARGENTINA, EN UN CONTEXTO DE FUERTE CONFRONTACIÓN ENTRE EL PODER POLÍTICO Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN?
Ejercer el periodismo hoy en el país creo que es una tarea titánica. Es caminar y desandar un sendero que lucha con la poca credibilidad de la gente, que en definitiva al público nos debemos, en la tarea periodística, que lucha contra las fake news y noticias falsas todo el tiempo, y estos últimos años viene tratando de adaptarse a las nuevas formas de hacer periodismo. Creo fundamentalmente que es resistir a la tentación de convertirse en militante o que pertenezca a un bando, manteniendo el foco en el dato duro y en la fiscalización del poder, sea cual sea su signo político y que la verdad siempre sea la condición primaria. El periodismo siempre será subjetivo pero la verdad debe ser prioridad para mantener la base, la ‘credibilidad’.
¿CREÉS QUE EN LOS ÚLTIMOS AÑOS SE DETERIORÓ LA RELACIÓN ENTRE LA DIRIGENCIA POLÍTICA Y EL PERIODISMO? ¿CÓMO IMPACTA ESO EN EL TRABAJO COTIDIANO? ¿CONSIDERÁS QUE SE VE AFECTADA LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN?
Sí, el deterioro es evidente y alarmante. Se pasó de la lógica de la discusión política o la discrepancia ideológica a la descalificación personal y la estigmatización desde las más altas esferas del poder. Creo que no se ha cuidado eso y hoy se pagan las consecuencias de generalizaciones en el trabajo. No todos los periodistas somos lo mismo. Esto tiene un doble efecto, por un lado, en el impacto cotidiano: hoy hay acceso restringido a las fuentes oficiales, conferencias de prensa hostiles, cuando las hay, y un clima de hostigamiento digital. Por el otro, en la libertad de expresión: sí, y se ve muy lastimada. Cuando criticar u opinar de forma disidente implica someterse al linchamiento público, las condiciones para ejercer libremente el oficio se precarizan de forma peligrosa, sobre todo cuando esa opinión crítica se ve menospreciada o maximizada según quien la reciba.
¿CUÁL ES HOY EL PRINCIPAL DESAFÍO DEL PERIODISMO RIOJANO: SOSTENER LA INDEPENDENCIA, ADAPTARSE A LAS NUEVAS PLATAFORMAS O SOBREVIVIR ECONÓMICAMENTE?
Aunque parecen tres posibilidades distintas, en este ecosistema están muy relacionadas. Pero creo que la cuestión económica está en la base de todo. Sin sustentabilidad y estabilidad económica, la independencia se vuelve casi imposible de sostener, especialmente en mercados chicos donde la pauta oficial suele ser el principal motor financiero. De ahí que creo fervientemente en la importancia de los medios públicos y sobre todo los medios universitarios, que son donde me desempeño laboralmente. La precarización salarial obliga al “pluriempleo”, que hoy lo vemos en todos lados y por todas las plataformas. Esto quita tiempo para la investigación rigurosa y hasta para la preparación de la información. Resolver la cuestión económica creo que es la madre de todas las batallas para el periodismo local.
LAS REDES SOCIALES CAMBIARON LA VELOCIDAD DE LA INFORMACIÓN, PERO TAMBIÉN LA AGRESIVIDAD DEL DEBATE PÚBLICO. ¿CÓMO CONVIVE HOY EL PERIODISTA CON LA EXPOSICIÓN Y EL ATAQUE PERMANENTE?
Es bastante difícil, sabés que las redes marcan un termómetro social importante y según las edades. Si bien democratizaron la voz, también corporizaron ejércitos de trolls y militantes digitales cuyo único fin es el insulto o la difamación. El periodista actual debe aprender a separar la crítica legítima y constructiva de lo conocido como ruido digital. Creo que la clave está en no editar el contenido en función del miedo a la reacción digital.
¿SENTÍS QUE LA SOCIEDAD SIGUE CONFIANDO EN EL PERIODISMO? SI NO ES ASÍ, ¿QUÉ DEBERÍA HACER LA PROFESIÓN PARA RECUPERAR CREDIBILIDAD?
La confianza creo que está fragmentada. Hoy gran parte de la sociedad padece de sesgo de confirmación, es decir, no busca información verídica o real, sino medios o periodistas que simplemente validen lo que ya piensa, su postura ideológica, en fin, lo que cree. Para recuperar la credibilidad perdida, la profesión creo que debe volver a las bases, a lo que nos enseñaron en la universidad sobre transparencia: mostrar el método, cómo se llegó a la información y cuáles son las fuentes; honestidad intelectual: separar claramente la información de la opinión, saber desde dónde se habla, y autocrítica: reconocer los errores de manera pública y rápida cuando se difunde información incorrecta.
EN TIEMPOS DONDE CUALQUIERA PUEDE COMUNICAR DESDE UN CELULAR, ¿QUÉ DIFERENCIA AL PERIODISMO PROFESIONAL DEL RESTO DE LOS DISCURSOS?
La diferencia fundamental no es la tecnología o desde dónde se comunique, sino el método y el compromiso ético. Cualquiera puede transmitir en vivo un hecho o viralizar un rumor desde su teléfono. Pero el periodismo profesional aporta verificación, contrastación de fuentes, contextualización y edición. El periodista no es el que simplemente ‘dice lo que pasa’, es el que investiga por qué pasa, el cómo, cuándo y dónde, qué consecuencias tiene y si lo que dice el poder es cierto o falso. Damos real sentido a la información.
¿QUÉ REFLEXIÓN TE GENERA ESTE NUEVO DÍA DEL PERIODISTA? ¿HAY ALGO PARA CELEBRAR O ES UN MOMENTO MÁS DE RESISTENCIA Y DEFENSA DEL OFICIO?
Es un día que invita mucho más a la reflexión. El contexto de precarización laboral, cierres de medios, cierre de medios públicos, lleva a replantearnos la profesión, los reales valores, a dar lugar a la resiliencia laboral y a entender a la comunidad a la cual nos dirigimos. A respetar y hacer respetar la profesión y la profesionalización, es decir la importancia de estudiar y capacitarse. También creo que es fundamental hoy marcar y remarcar el valor de la veracidad informativa más allá de la masividad y, en el Día del Periodista, destacar esos valores.
¿POR QUÉ SEGUÍS HACIENDO PERIODISMO?
Porque a pesar de la hostilidad y de las crisis económicas y políticas, la democracia no puede respirar sin periodismo. La pasión por darle voz a realidades que de otro modo quedarían invisibilizadas y por ofrecer un servicio a la comunidad sigue siendo un motor fundamental. Se sigue haciendo periodismo porque el oficio, en su esencia más pura, y el compromiso con la comunidad, con la gente, con tu pueblo, al menos para mí, es inquebrantable, y sigue siendo el trabajo más lindo del mundo.
Maia de la Fuente es licenciada en Comunicación Social, periodista y conductora con amplísima trayectoria. Actualmente está vinculada al Multimedio UNLaR y a Canal 9 La Rioja, donde conduce espacios informativos y de actualidad.
Maia de la Fuente: “La democracia no puede respirar sin periodismo”
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