Sociedad

Morla declaró en el juicio por la muerte de Maradona y defendió a Luque: “Diego lo amaba"

El abogado y ex apoderado de las marcas, Matías Morla, defendió este jueves al neurocirujano Leopoldo Luque, al manifestar que Diego Armando Maradona “lo amaba” y señalar que “tenían una confianza tremenda”, mientras que calificó de “ridiculez” la elección de la casa en el barrio cerrado San Andrés.
Morla, ex apoderado de las marcas, causa por la que irá a juicio oral y público junto a otros cinco acusados, declaró por primera vez en el debate por la muerte del astro argentino que tramita en los Tribunales de San Isidro.
Ante la presencia de Dalma, Gianina, Jana y Verónica Ojeda, el letrado consignó que fue el "mejor amigo" del ídolo popular, a quien le "administró los negocios" entre junio de 2014 y el 25 de noviembre de 2020, día de su muerte.
Ante una de las primeras preguntas del fiscal Patricio Ferrari, Morla admitió que "tuvo más afinidad" con el psicólogo Carlos Díaz que el ex médico de cabecera, Leopoldo Luque.
Según el abogado, el especialista en adicciones era un "fenómeno" y realizó un "trabajo excelente" cuando abordó la problemática del ex jugador, al tiempo que reconoció que los estudios toxicológicos no detectaron la presencia de alcohol ni drogas, cuando le respondió a Diego Olmedo, defensor de Díaz.
El testigo afirmó que Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov eran los "médicos tratantes" del paciente durante el año de la pandemia por el coronavirus y describió que Diego sufría "mucha depresión" porque "siempre caía y salía de la bebida", principalmente por conflictos con su ex novia Rocío Oliva: "Cuando se peleaba con ella volvía al alcohol".
A su vez, señaló que conoció a Díaz porque atendió al chofer de su estudio jurídico, Maximiliano Trimarchi, quien era adicto y declaró semanas atrás, por lo que valoró nuevamente su trabajo al momento de asistir al "Diez".
Y recordó haberse manifestado en contra del homenaje al entonces entrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata (LP), llevado a cabo en la cancha de ese club por su cumpleaños 60, el 30 de octubre de 2020: "Yo me opuse".
"A Luque lo conocí en marzo de 2020, ya estaba anteriormente en la vida de Diego. Maradona lo amaba, tenían una tremenda confianza", consignó el letrado y ratificó que era el "médico de confianza".
En este sentido, recalcó que el neurocirujano conocía al astro argentino "desde hace cinco años", indicó que no lo operó por el hematoma subdural en la Clínica Olivos y sostuvo que fue quien "trajo" a Cosachov.
Las críticas a la casa de Tigre
Morla aprovechó su testimonio para despotricar contra la vivienda del country San Andrés, ubicada en Benavídez, partido bonaerense de Tigre.
Según su visión, la casa era un "desastre", una "ridiculez" y una "verguenza", mientras que la habitación le pareció "extremadamente precaria" y negó la existencia de "aparatología médica" en ese lugar.
"No estaba de acuerdo con que vaya a Tigre", sentenció, y manifestó que Maximiliano Pomargo, cuñado suyo y asistente personal de Maradona; su hermana Vanesa; y la contadora Andrea Trimarchi se encargaron de analizar distintas opciones para la internación domiciliaria posterior a la cirugía en el sanatorio de Vicente López.
Con respecto a la contadora, remarcó que ella se ocupó de pagar los sueldos a Jonathan Espósito, Pomargo, la cocinera "Monona" Rodríguez y el personal de seguridad mediante "transferencias bancarias".
"Yo pagaba todo porque era el apoderado. Diego nos pidió que contratemos a Jonathan", añadió el abogado, que se encuentra enemistado con las hijas por el juicio de los derechos de imagen del ex campeón del Mundo en México 1986.
Los audios explosivos
Fernando Burlando recurrió a su habitual estrategia de exhibir audios. En esta ocasión, solicitó reproducir mensajes de voz enviados entre Luque y Morla, en los cuales se escucharon feroces insultos hacia las descendientes del oriundo de Villa Fiorito.

Inmediatamente, el asesor jurídico se mostró arrepentido y avergonzado por los chats: "Quiero pedir perdón, me siento avergonzado por mis dichos".
El escueto y poco claro testimonio de Jonathan Espósito
Jonathan Espósito, uno de los sobrinos del ex entrenador de Racing, Deportivo Mandiyú y la Selección argentina, fue el primer testigo de la vigesimocuarta jornada del juicio por el supuesto homicidio simple con dolo eventual de su tío.
Si hay una declaración que no sumó en nada al objetivo de este proceso, fue la del joven, quien en todo momento parecía nervioso y poco preciso.
"No tomaba decisiones por encima de él (Maradona)"; "Los enfermeros le tomaban los signos vitales y les daban la medicación"; "Lo vi un poco hinchado", expresó Espósito ante las constantes interrogaciones del fiscal Cosme Iribarren y Burlando.
No obstante, recordó que su tío "se cayó y se golpeó" la cabeza "saliendo de la ducha", por lo que luego fue operado en Olivos.
Mario Baudry quiso saber si actuaba como "familiar" o "empleado" en la casa de Tigre, a lo que contestó: "Ambas". Señaló que Pomargo le pagaba un salario y no especificó el monto.
Otro de los dichos que más llamó la atención fue la confusión sobre el hospital donde Maradona fue intervenido quirúrgicamente.
Jonathan dijo que el procedimiento se realizó en la Clínica Ipensa de La Plata, cuando en realidad fue en Olivos.
La continuidad del juicio
El debate se reanudará el próximo lunes 5 de julio con una audiencia más corta, que empezará a las 10 y terminaría cerca de las 14:30. El motivo se debe a que el jueves 9 es el feriado por la Declaración de la Independencia.

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