El ministerio de Educación de la Provincia informó los lineamientos para el Último Primer Día (UPD) en las escuelas secundarias de la provincia. La secretaria de Planeamiento, Vanesa Navarro, explicó que los festejos están institucionalizados a través de la Resolución 042/2023 y que cada escuela trabaja en una planificación pedagógica para recibir a los estudiantes en el marco de la cultura del cuidado. Se promueven actividades organizadas dentro de la institución, con enfoque preventivo y acuerdos de convivencia junto a las familias. Además, el Ministerio articula acciones con la Secretaría de Juventudes y la Unidad de Políticas Públicas sobre Adicciones, para acompañar a los jóvenes y garantizar celebraciones responsables.
Este festejo consiste en reunirse en una casa o salón la noche anterior al primer día de clases y acudir a la escuela sin haber dormido. Lamentablemente, en algunos casos el excesivo consumo de alcohol (y de otras sustancias) genera perjuicios en la salud de los adolescentes y propicia conductas inapropiadas.
A nivel país
Córdoba activó una agenda provincial con campañas en escuelas, redes sociales y coordinación con fuerzas de seguridad para acompañar el evento y cuidar a los chicos. La iniciativa se enmarca en el programa BienCBA y apunta a acompañar a estudiantes y familias con mensajes preventivos, presencia institucional en las escuelas y articulación con organismos de seguridad, con el objetivo de evitar situaciones de riesgo vinculadas a consumos y transgresiones. Entre las actividades habrá encuentros junto a centros de estudiantes en los que se trabajará sobre estrategias de organización del UPD y se reflexionará sobre la importancia del autocuidado y la corresponsabilidad.
Mendoza busca prevenir descontroles y corresponsabilizar a los padres en el último primer día de clases de la secundaria. La Dirección General de Escuelas ratificó el protocolo 360, diseñado para garantizar un cierre de etapa seguro para los alumnos de quinto año. Las autoridades recordaron que cada colegio deberá contar con un acuerdo previo firmado entre padres y educadores. Este documento es indispensable para permitir el ingreso de los estudiantes a los establecimientos.