La pretemporada de Boca tuvo este jueves un paréntesis distinto en Ezeiza. Sin doble turno y con la pelota como eje, Claudio Úbeda aprovechó para mostrar por primera vez su idea en cancha. Fue el primer ensayo formal del 2026 y dejó señales claras: cambio de esquema, ausencias de peso y una sorpresa que se robó la escena.
La principal baja fue Edinson Cavani, quien trabajó de manera diferenciada por una lumbalgia. El uruguayo viene sumando cargas de forma progresiva y la idea es llevarlo con cautela hasta el debut en el Torneo Apertura, previsto para el 25 de enero. En el cuerpo técnico no hay apuro y priorizan tenerlo pleno desde lo físico.
Tampoco estuvo Carlos Palacios, otro nombre habitual del último semestre. El chileno sufrió un golpe leve en la rodilla y fue preservado por precaución. En este tramo inicial de la preparación, la consigna es clara: ante la mínima molestia, se baja la intensidad para evitar contratiempos mayores.
El equipo que paró Úbeda por la tarde formó con Agustín Marchesín; Juan Barinaga, Lautaro Di Lollo, Ayrton Costa y Lautaro Blanco; Ander Herrera, Leandro Paredes y Milton Delgado; Kevin Zenón, Miguel Merentiel y Exequiel Zeballos. Allí apareció la gran novedad del día: Zenón, como extremo por derecha, metiéndose de lleno en el primer once del año.
En paralelo, el DT también dispuso un equipo alternativo con Leandro Brey; Lucas Blondel, Nicolás Figal, Marco Pellegrino y Malcom Braida; Williams Alarcón, Tomás Belmonte y Alan Velasco; Brian Aguirre, Milton Giménez y Lucas Janson. Una prueba completa para empezar a sacar conclusiones en plena pretemporada.
La lectura táctica fue inmediata: Úbeda dejó atrás el 4-4-2 del cierre del Clausura y ensayó un 4-3-3 bien definido. Un solo nueve de referencia, extremos abiertos y un mediocampo más poblado. Un primer indicio fuerte del Boca que empieza a tomar forma, aún sin Cavani, pero con decisiones que marcan el rumbo.
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