A un año y medio de su separación de Martín Demichelis, Evangelina Anderson habló como nunca sobre este difícil momento de su vida y reveló cuál fue el motor que la ayudó a salir adelante.
En diálogo con Martín Cirio, la modelo explicó por qué tardó en regresar a la Argentina tras la ruptura: “Me quedé a sanar en México muchos meses y, cuando me sentí preparada, volví a Argentina”.
En esa línea, agregó: “Tenía que sanar para bancarme todo lo que se me iba a venir después de que yo diga que era real lo de la separación. Tenía que estar muy fuerte”.
Sobre cómo la afectó la situación, Evangelina aseguró: “Yo todo lo que mostré en mis redes era real. Yo fui muy feliz. Yo soy muy auténtica. Yo mostraba mi vida real. Cuando me separé, se me cayó el mundo encima”.
Luego, con total sinceridad, expresó: “Fue una decisión que tomé yo, pero que bueno… ¿cómo explicarte? Es como que yo creo mucho en Dios, en el universo y en las energías y todo eso. Yo lo que sentí fue que Dios me sacó la venda de los ojos, y yo con esa venda me até el pelo, y ahora me veo más linda y menos ciega”.
Sin embargo, contó que intentó mantenerse positiva pese al dolor: “Yo pensaba que hay cosas peores. Lo primero que pensé es ‘tengo mi familia sana, viva’. Pensás cosas positivas porque son momentos duros”.
Además, reveló que su principal sostén fueron sus hijos: “Cuando estaba mal me refugiaba en mis hijos. Yo trataba de estar bien para ellos. Ellos notaban que algo estaba mal y yo necesitaba el doble de fortaleza para que ellos sientan que estaba todo bien, cuando en realidad la familia se estaba desmoronando”.
Por último, cerró: “Fue muy duro, estuve muy mal, estuve hasta enferma. Pero salí adelante y acá estoy, hoy estoy agradecida de todo lo que pasó”.
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