Un clima de incertidumbre y preocupación se vive en la localidad de Catuna, donde productores locales han reportado en las últimas semanas sucesos que desafían la lógica del campo. Javier Alaní, un productor de la zona, denunció el hallazgo de un lechón de su propiedad con mutilaciones precisas y sin rastros de ataque de depredadores conocidos.
El caso: Cortes con precisión quirúrgica
Según el relato del productor, el animal, de unos 25 kilogramos, se encontraba dentro de un chiquero cerrado y seguro. Al ser hallado, presentaba una anomalía sorprendente: le faltaban sus partes blandas (lengua y mandíbula) con una precisión técnica que, según los especialistas consultados por el propietario, no corresponde a la mordedura de un puma o un perro salvaje.
«Parecería algo quirúrgico. No hay rastros de lucha, no hay sangre, y los cortes son tan exactos que parece hecho con un láser o un bisturí, dejando los huesos completamente limpios», declaró Alaní durante una entrevista radial.
Un fenómeno recurrente
Este no es un hecho aislado. Hace aproximadamente un mes, el mismo productor sufrió la pérdida de una ternera de pocos días de vida en similares condiciones. El animal presentaba la extracción de sus patas y piel de la cabeza, manteniéndose el resto del cuerpo intacto.
Un dato que profundiza el misterio es la reacción de la fauna local: los carroñeros de la zona, como jotes o zorros, evitan acercarse a los restos de estos animales, rechazando incluso olfatearlos. Además, los cuerpos no muestran los procesos de descomposición naturales que se esperarían en la intemperie del monte riojano.
Alerta en la región
El caso de Alaní se suma a una serie de denuncias que se vienen registrando en La Rioja desde el año pasado. Productores de diversas áreas han comenzado a conectar estos incidentes con el avistamiento de «luces extrañas» en el cielo nocturno y sucesos inexplicables en sus terrenos.
Ante la falta de explicaciones oficiales, los productores han optado por instalar cámaras de seguridad y trampas, buscando respuestas que les permitan proteger su ganado y, sobre todo, recuperar la tranquilidad.
«Lo único que queremos es una respuesta. Ya sea un animal, un problema técnico o cualquier otra cosa, necesitamos saber a qué nos enfrentamos. Estamos haciendo un esfuerzo enorme para sacar adelante nuestros emprendimientos familiares y esto nos desmoraliza», concluyó el productor afectado, dejando abierta la puerta a que las autoridades competentes investiguen formalmente estos hechos.
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