Según informó la Cancillería argentina, la comitiva tenía previsto realizar un relevamiento sobre la situación de los derechos humanos en Bolivia, en el marco de la crisis política y social que atraviesa ese país.
Las autoridades bolivianas comunicaron que durante los controles migratorios detectaron “inconsistencias” entre las condiciones declaradas para el ingreso y las actividades que la delegación había anunciado públicamente.
Illanez había informado previamente que integraría esta misión junto a representantes de organismos de derechos humanos, organizaciones sindicales, sociales y jurídicas de Argentina. La delegación estaba encabezada por el Servicio Paz y Justicia (SERPAJ), institución presidida por el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.
Antes del viaje, el abogado riojano había expresado que el objetivo de la misión era observar la situación en territorio boliviano y acompañar denuncias vinculadas a posibles vulneraciones de derechos fundamentales.
“Los derechos humanos no tienen fronteras ni banderías”, había señalado Illanez, al remarcar que la defensa de las garantías constitucionales debía sostenerse más allá de cualquier posición política.
Desde la Cancillería argentina indicaron que la Embajada y los consulados activaron mecanismos de asistencia para acompañar a los integrantes de la delegación, quienes finalmente retornaron al país luego de que Bolivia rechazara su ingreso.
La situación se produjo en medio de una crisis social y política en Bolivia, con protestas y movilizaciones de distintos sectores que reclaman respuestas al gobierno de Rodrigo Paz.
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