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Policiales JUSTICIA

Un guardia quedó detenido por apremios ilegales en Alcaidía

Un detenido aseguró ante Fiscalía haber recibido golpes por parte de los policías del centro de detención.

Tras un pedido realizado por la fiscal federal de La Rioja Virginia Miguel Carmona, el juez federal Daniel Herrera Piedrabuena detuvo a un guardia de la Alcaidía Provincial acusado de apremios ilegales. La detención se llevó adelante durante una inspección ocular en el lugar en el contexto de una denuncia realizada por un preso, que aseguró haber recibido golpes por parte de la policía encargada de la custodia de los internos y que reconoció en el lugar a uno de sus agresores.

El expediente tuvo su origen en el marco de la causa judicial donde se encuentra imputado y detenido un ciudadano por narcotráfico, quien solicitó por medio de su abogada defensora el traslado del lugar de detención -actualmente la Alcaidía de la provincia de La Rioja- al Servicio Penitenciario Provincial. El motivo esgrimido fue que el hombre habría sufrido reiterados golpes por parte de los agentes policiales encargados de la guardia de los internos. A raíz de esta solicitud, el Juzgado Federal de La Rioja ordenó el traslado, que se realizó ese mismo día.

Luego de esto, el interno fue llevado a la sede la fiscalía con el objetivo de que se le tomase su denuncia. Allí, el hombre señaló a los policías que lo habrían golpeado, por lo que se solicitaron diversas medidas de prueba, entre las cuales se destacaron los informes médicos que constataron las lesiones físicas que presentaba el denunciante. Además, la representante del MPF requirió información a las distintas instituciones carcelarias y solicitó la inspección ocular en la Alcaidía de la Policía de la Provincia de La Rioja, que se llevó a cabo el pasado lunes 9 de octubre.

En el lugar de los hechos, el denunciante manifestó que el motivo de los golpes era las supuestas internas entre las guardias de la Alcaidía, ya que un grupo pretendería que los internos dijeran algo en contra del otro. Los golpes físicos y el padecimiento sufridos eran de diversa índole y habrían ocurrido cada 48 horas durante tres meses, lo que habría ocasionado “consecuencias psicológicas traumáticas”. El damnificado manifestó también que esas prácticas las padecían la mayoría de los detenidos que se encontraban a disposición tanto de la justicia federal como provincial y que por temor a represalias no las denunciaban.

En el marco de la inspección ocular, el denunciante aseguró que fue golpeado por seis policías del centro de detención y al mismo tiempo reconoció a uno de los agentes penitenciarios que lo habría agredido. Por ello, la fiscal Miguel Carmona solicitó su inmediata detención, que fue ordenada por el juez federal, con su posterior traslado al Cuerpo de Bomberos de la provincia de La Rioja.

JUSTICIA ALCAIDÍA DETENCIÓN

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