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Policiales

La declaración de Marcelo Corazza: “No sé por qué estoy acá, me acuesto pensando en no querer despertar”

Este miércoles, el ex Gran Hermano fue procesado nuevamente por corromper a un menor, en este caso de 17 años.

Marcelo Corazza estaba durmiendo en su pequeña celda del pabellón C del Módulo 5 de la cárcel federal de Ezeiza cuando un guardia lo despertó. Era temprano, pero ese jueves, el 21 de septiembre pasado, el ex ganador de Gran Hermano tenía una cita con la Justicia. Así, fue transportado por el Servicio Penitenciario Federal hasta los tribunales de Comodoro Py y, luego, conducido hasta el despacho del juez Ariel Lijo. Allí le preguntaron si quería declarar. Por primera vez en el expediente, dijo que sí.

Es más, el productor de Telefe aseguró que estaba dispuesto a responder preguntas del juzgado y de sus abogados defensores. Así lo hizo durante un par de horas. En el comienzo de su indagatoria dijo: “No sé por qué estoy acá todavía. Me acuesto pensando en que no me quiero despertar. Es una porquería, una locura”.

¿Por qué Corazza fue llamado nuevamente a declaración indagatoria? Para entender la situación, y antes de repasar su declaración, conviene repasar los hechos:

Corazza fue detenido en marzo de este año, acusado de haberse encontrado en el año 2001 con un menor de 14 años en su vehículo para luego masturbarse delante de él. Es decir, corromperlo sexualmente. Junto a él fueron detenidos otras cuatro personas con acusación más graves, como trata de personas y abuso sexual.Sin embargo, a las pocas semanas, fue liberado por el tipo de calificación penal. Esto fue apelado por el fiscal Patricio Lugones. La Cámara de Apelaciones, entonces, decidió acusar a todos los detenidos, incluido Corazza, de formar una asociación ilícita dedicada a la explotación sexual infantil.Con esta nueva situación, Corazza fue detenido nuevamente el 31 de mayo y traslado hasta el penal de Ezeiza, donde permanece hasta ahora. Luego, la causa pasó al fuero federal. El expediente recayó en el juzgado N° 4 de Ariel Lijo. El magistrado analizó las distintas pruebas, desde testimonios hasta los celulares de los acusados, y descubrió que había tenido una relación sentimental, durante casi dos años, con un joven que, al comienzo del contacto, era menor de edad.Ese joven declaró en Cámara Gesell y confirmó que su relación con Corazza había comenzado cuando tenía 17 años. Lo mismo certificó el análisis que se hizo del celular del ex GH, donde se encontraron distintos mensajes e intercambio de fotos y videos con la víctima, todos de alto contenido sexual. Por esta razón, en las últimas horas, fue procesado nuevamente por corrupción de menores.

Un mes antes del procesamiento, tuvo la posibilidad de defenderse en la indagatoria. Por primera vez habló.

“Voy a declarar y responder preguntas. Estoy como abrumado por lo que escuché. Me da asco la idea de un menor de edad. Jamás estuve con un menor de edad. No entiendo por qué estoy en esa situación. Estoy obnubilado y desde marzo no puedo entender lo que está pasando. Me acuesto pensado en que no me quiero despertar. Es una porquería. Una locura”, comenzó.

Luego de esto, el juzgado le realizó dos preguntas claves para poder entender si Corazza tenía algún tipo de relación o conocimiento con el resto de los detenidos, lo que sería fundamental si se pretende seguir con la acusación de asociación ilícita.

¿Utiliza redes sociales y, en tal caso, con qué nombre de perfil?, fue la pregunta. Esto tiene que ver conque gran parte de las víctimas de la banda eran captados por estos medios. Corazza respondió: “Instagram como Marcelo Corazza y Grindr, que es una aplicación para citas gay, es como Tinder, que la instalo y desinstalo”, dijo.

La otra pregunta tiene que ver con quien se cree que es el líder de esta organización nefasta. Se llama Rolando Norberto Angelotti, y es oriundo de Misiones, como la mayoría de los otros detenidos. Preguntó Lijo: “¿Usted viajó alguna vez a la provincia de Misiones?”. Corazza lo negó rotundamente. Dijo que jamás había viajado allí.

En otro tramo de la indagatoria, el magistrado le consultó por el hecho del 2011. Aquel en el que, según la acusación y la declaración de la víctima, se masturbó frente a niño de 14 años dentro de un vehículo en Costanera Sur. El chico había dicho que recordaba que el auto de Corazza era un Citroën azul. “¿Recuerda qué auto tenía en el año 2011?”, fue la pregunta. “Yo tenía un Fiat blanco y, cuando gané Gran Hermano, me dieron a mitad de precio un Citroën azul. Tenía trato con la gente de la marca para que lo exhibiera”, fue su respuesta.

Con respecto al hecho puntal de Costanera, agregó: “En absoluto sucedió así. No hay chances para nada. Es una locura, no lo puedo creer. Si lo engañaron o le dijeron que era yo, no sé. Me levanto y acuesto pensando en eso. No puedo entender que se le crea. ¿Por qué la víctima es él y no soy yo en este caso?”.

Ya con respecto al hecho por el que estaba declarando, es decir, la corrupción de aquella víctima de 17 años, el ex ganador de la primera edición de GH aseguró que el menor lo engañó: “Por supuesto que le pregunté la edad. Me dijo: ´Quedate tranquilo, tranqui, soy mayor´. Al ver que era futbolista y que jugaba en Reserva, calzaba todo”.

Según la información con la que cuenta el juzgado de Lijo, Corazza realizó distintos viajes junto a la víctima: estuvieron en Brasil, en Mar del Plata y en otros puntos del interior de nuestro país. Sobre el vínculo, el acusado contó: “Yo estoy enamorado. He estado enamorado. No quiero nombrarlo porque después lo prenden fuego y no juega más al futbol. Es muy hipócrita el ambiente. La otra vez que en la televisión alguien lo había nombrado me quería tirar abajo del tren. Yo siento que es como una caza de brujas”.

La decisión de Lijo de procesar nuevamente a Corazza generará, con seguridad, una apelación por parte de su defensa integrada por los abogados Ricardo Morello, Gustavo Posleman y Horacio Semin, de los más costosos de San Isidro.

Una vez que ese recurso se presente, será la Cámara Federal la que revise la cuestión y decida si Corazza debe seguir detenido junto al resto de los integrantes de la banda. Para eso, será fundamental determinar si, más allá de los procesamientos por corrupción de menores, se pudo comprobar algún vínculo con los restantes detenidos como para acusarlo también de asociación ilícita como hasta ahora.

JUSTICIA ABUSO SEXUAL MARCELO CORAZZA

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