El Departamento de Sustracción de Automotores, dependiente de la Dirección General de Investigaciones, secuestró un automóvil tras detectarse que contaba con un pedido de captura vigente desde 2019.
La intervención se originó cuando personal de la Planta Verificadora recibió a un conductor que se presentó para realizar la verificación física de un vehículo Ford Ka. Durante el procedimiento técnico, los especialistas constataron que el número de motor mantenía un estampado original de fábrica, aunque el número de chasis no pudo verificarse debido a reparaciones previas en la zona donde se encuentra la codificación.
Con estos resultados, los datos fueron cotejados con la base de la Dirección Nacional del Registro de la Propiedad Automotor (DNRPA), donde surgió que el rodado tenía un pedido de secuestro solicitado por la Policía de Tucumán desde noviembre de 2019.
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