Una escena poco habitual sorprendió a los investigadores en la Capital: una calesita infantil, pensada para risas y vueltas de los más chicos, terminó formando parte de un procedimiento policial tras haber sido robada en el barrio El Gráfico.
El episodio tuvo un giro casi increíble cuando la búsqueda condujo hasta una gomería del barrio Vargas. Allí, el propietario del lugar explicó que un hombre se había presentado para dejar el juego “por un rato”, con la excusa de buscar un carro para retirarlo… pero nunca regresó.
Lejos de girar con música y niños, la calesita quedó inmóvil y fuera de lugar, como esperando que alguien notara que ese no era precisamente su sitio. Finalmente, personal policial llegó hasta el lugar, secuestró el elemento y logró devolverlo a su legítimo dueño.
Aunque el caso se investiga como un hecho de robo, la historia dejó una postal tan curiosa como inesperada: un juego infantil “extraviado” entre neumáticos y herramientas, que terminó encontrando su camino de regreso.
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