Una joven estudiante del Profesorado Tobar García rompió el silencio tras sufrir un brutal ataque junto a su pareja mientras se dirigían a clases. El incidente, caracterizado por una violencia inusitada y sin motivo aparente, ocurrió a plena luz del día y frente a otros alumnos que circulaban por la zona. Según el relato de la víctima, la agresión comenzó de forma repentina con insultos verbales, pero escaló rápidamente cuando el atacante los embistió por la espalda, provocando que ambos cayeran de la motocicleta en la que se trasladaban.
Una vez en el suelo, la situación se tornó crítica. La estudiante detalló que el agresor no solo continuó golpeándolos físicamente, sino que extrajo un arma de fuego para amenazarlos de muerte. En un momento de extrema tensión, el atacante también intentó apuñalar al joven con un arma cortopunzante. “Fue totalmente inesperado”, subrayó, aclarando que no existió ningún conflicto previo ni intención de robo, lo que aumenta la incertidumbre y el temor entre quienes presenciaron la escena.
Lo que más indignación causó en la comunidad educativa fue la actitud desafiante que mantuvo el agresor tras la agresión inicial. Según denunció la víctima, el hombre regresó minutos después acompañado por una mujer. En lugar de retirarse, comenzaron a filmar con un teléfono celular a la pareja mientras esta aún se encontraba herida en el suelo, en un claro acto de provocación e intimidación que fue registrado por varios testigos que ingresaban al establecimiento.
Ante la gravedad de lo sucedido, el centro de estudiantes y el cuerpo docente manifestaron su profunda preocupación por la vulnerabilidad a la que están expuestos. El hecho puso de relieve la falta de garantías de seguridad en las inmediaciones del profesorado, un sector que, a pesar de ser muy transitado por jóvenes y trabajadores, carece de la vigilancia necesaria para prevenir episodios de esta naturaleza. El clima de alerta se ha extendido a toda la institución, donde el miedo se ha convertido en un obstáculo para el desarrollo normal de las actividades académicas.
Como respuesta inmediata, los alumnos han iniciado un plan de lucha para exigir medidas urgentes a las autoridades competentes. La víctima, actuando como vocera del reclamo, enfatizó la necesidad de una mayor presencia policial en los horarios de entrada y salida, así como una mejora sustancial en la iluminación de las calles aledañas.
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