En su mensaje, el mandatario afirmó que la provincia atraviesa “uno de los momentos más complejos de su historia reciente” y sostuvo que, ante ese escenario, la decisión política de su gestión fue “cuidar a los riojanos”.
Quintela señaló que gobernar “no es simplemente administrar”, sino tomar decisiones en momentos difíciles. En ese sentido, enumeró algunas de las políticas que, según indicó, su gestión decidió sostener pese a la crisis: el mantenimiento del salario de los trabajadores estatales, la continuidad de la obra pública, el acompañamiento a la producción local y la garantía de derechos básicos.
Durante su exposición, el gobernador planteó una serie de interrogantes dirigidos a la dirigencia política y a la sociedad sobre el rol de las provincias frente a las políticas nacionales. Entre ellos, preguntó qué debe hacer una provincia cuando “desde la Nación se le retiran recursos que le pertenecen” y qué significa hoy defender el federalismo.
El mandatario también describió un escenario económico nacional complejo, al que atribuyó la paralización de la obra pública, la interrupción de programas de viviendas, el cierre de fábricas y el recorte en áreas como educación, ciencia y producción. Según expresó, estas decisiones impactaron directamente en las economías regionales y en la situación de miles de trabajadores.
En ese marco, Quintela sostuvo que La Rioja también sufrió las consecuencias de ese contexto, con una fuerte caída del empleo en la construcción y una retracción de la actividad comercial vinculada a la obra pública. Asimismo, afirmó que la provincia fue perjudicada por la eliminación de fondos compensatorios y extracoparticipables que históricamente recibía.
El gobernador aseguró que esos recursos representan una deuda acumulada superior a los mil millones de dólares para la provincia, dinero que —según indicó— podría haberse destinado a salarios, infraestructura, educación, salud y viviendas.
Para ejemplificar la situación, comparó la coparticipación que recibe La Rioja con la de Catamarca, señalando que la provincia vecina percibe actualmente alrededor de 38 mil millones de pesos más por mes. Recordó además que, desde el final del gobierno de Raúl Alfonsín y durante distintas gestiones nacionales, esos recursos se compensaban mediante aportes del Tesoro Nacional.
En otro tramo de su discurso, Quintela cuestionó directamente al presidente Javier Milei y se preguntó “para quién gobierna hoy la Nación”, planteando si lo hace para las provincias, las economías regionales, los trabajadores y jubilados, o si responde únicamente a un esquema financiero.
Frente a ese panorama, el mandatario aseguró que su gestión gobierna “para el pueblo riojano” y remarcó que la provincia no pide “limosna”, sino que reclama los recursos que le corresponden por derecho.
Finalmente, Quintela defendió el rol del Estado provincial en el actual contexto y destacó que, a diferencia de lo ocurrido a nivel nacional, en La Rioja no se produjeron despidos en la administración pública. Según afirmó, la provincia decidió sostener el empleo estatal pese a las presiones para reducir la planta de trabajadores.
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