De cara al inminente tratamiento de la reforma laboral, el Gobierno nacional decidió abrir una instancia de diálogo con la Confederación General del Trabajo (CGT) y aceptar la posibilidad de introducir modificaciones al proyecto con el objetivo de reunir los votos necesarios en el Congreso.
La encargada de explicitar la estrategia fue Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, quien reconoció que, al igual que ocurrió con la Ley Bases, habrá cambios “para llegar a los votos”. En ese marco, explicó que desde mediados de enero el oficialismo impulsará una comisión técnica en el Senado, encabezada por su asesora Josefina Tajes, que trabajará con bloques aliados y escuchará observaciones del sindicalismo y del sector empresario.
El objetivo del Gobierno es arribar con dictamen al recinto y tratar la iniciativa el 10 de febrero, durante el período de sesiones extraordinarias. Bullrich remarcó que la Casa Rosada está dispuesta a escuchar propuestas siempre que impliquen cambios concretos en el mercado de trabajo. “Somos abiertos y flexibles, pero no queremos que todo quede igual”, afirmó, al describir un escenario laboral que, a su juicio, lleva años de deterioro y necesita reglas que incentiven el empleo formal y reduzcan la litigiosidad.
En la misma línea, la senadora se mostró dispuesta a dialogar con la CGT, aunque marcó límites políticos claros. “Estamos dispuestos a escuchar, pero no para que todo siga igual”, insistió, y subrayó que la reforma busca reducir la conflictividad judicial, promover el trabajo registrado y actualizar los convenios colectivos a las nuevas modalidades laborales.
Desde el oficialismo admiten que hasta el momento la central obrera no presentó una propuesta concreta, aunque prevén que el diálogo se intensificará en las próximas semanas. La negociación se desarrollará exclusivamente en el Senado, donde el Gobierno apuesta a sostener acuerdos con el PRO, sectores de la UCR y bloques provinciales, sin trasladar la discusión a la mesa política que integran Santiago Caputo y el entorno de Karina Milei.
Diferencias
Pese a la apertura al diálogo que muestra el Gobierno, la CGT expresó su preocupación por uno de los puntos de la reforma laboral vinculado a la reducción de la contribución patronal destinada a las obras sociales, al advertir que la medida afectará el financiamiento del sistema de salud y la atención sanitaria de los trabajadores afiliados y sus familias.
A través de su Secretaría de Acción Social, la central obrera señaló en su cuenta de X que el proyecto impulsado por la gestión de Javier Milei propone bajar la contribución patronal del 6% al 5%, un recorte que, según sostuvo, impacta de manera directa en las prestaciones médicas y no representa un ahorro real para las empresas. En ese marco, la CGT afirmó que “los únicos perjudicados son las familias trabajadoras” y remarcó que “la salud es un derecho humano”.
La entidad sindical advirtió que la iniciativa podría derivar en menos prestaciones, mayores restricciones en estudios, tratamientos y prácticas cubiertas, además de una menor cobertura para medicamentos y atención odontológica. También alertó sobre una posible caída en la calidad del servicio y menos profesionales a disposicion “No está en juego la caja de los sindicatos, está en riesgo el acceso a la salud”, concluyó.
Los gobernadores participan
Además de las negociaciones parlamentarias, los gobernadores también serán actores clave en el debate por la reforma laboral y tendrán un rol central en la definición de los votos al momento de tratar el proyecto en la Cámara alta.
En ese marco, el ministro del Interior, Diego Santilli, inició un recorrido federal para dialogar con los mandatarios provinciales de cara al tratamiento de la iniciativa. La provincia de Chubut fue su primer destino, donde mantuvo un encuentro con el gobernador Ignacio Torres, aunque la agenda estuvo fuertemente atravesada por la emergencia que generan los incendios forestales en la región.
Ambos recorrieron las localidades de El Hoyo y Epuyén, donde supervisaron el operativo desplegado para contener el avance del fuego y asistir a los vecinos damnificados.Según adelantaron desde el Gobierno, la hoja de ruta de Santilli prevé durante enero visitas a diez provincias, con encuentros programados con los gobernadores radicales Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco), además de reuniones con los peronistas Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Sergio Ziliotto (La Pampa).
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