Desde la medianoche, rige el paro general de 24 horas, convocado por la CGT, en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno, que será tratada hoy en la Cámara de Diputados. A la medida también se sumaron varios gremios vinculados al transporte, bancos y comercios.
Durante la protesta, algunos manifestantes comenzaron a lanzar botellas y palos a la Policía, y luego intentaron tirar una de las vallas. Si bien en un primer momento no respondieron las fuerzas, luego actuó un camión hidrante.
La intención de lanzar agua es para que se alejen de las vallas y no se generen conflictos cuerpo a cuerpo. De momento, algunos se refugian en una bandera de Argentina. Mientras que otros cantan “la patria no se vende”.
Tras dispersar a quienes estaban generando disturbios, volvieron a lanzar objetos, por lo que se desplegaron columnas de infantería, con personal de Gendarmería.
Los manifestantes no se dispersaron a pesar de la respuesta del camión hidrante y la formación de Gendarmería, por lo que los agentes respondieron y lanzaron gases lacrimógenos.
Las personas afectadas fueron atendidas por personal médico, mientras que un grupo de personas generó más disturbios: prendieron fuego a basura en la calle.
Inmediatamente tras la utilización de gas pimienta y el accionar de los camiones hidrantes por parte de la Gendarmería Nacional y la Policía Federal, la Policía de la Ciudad procede a bloquear las arterias que permiten evacuar la Plaza Congreso. Los efectivos alegan “razones de orden público” y no ofrecen indicaciones sobre qué vías alternativas se pueden tomar para salir.
Permanecen cerradas Rodríguez Peña y Montevideo, ambas cerca de Bartolomé Mitre, así como también Paraná, Uruguay y Rivadavia. No se puede cambiar de dirección, solamente permiten caminar en línea recta, por lo que se complica la evacuación de quien quiera irse de Congreso.
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