La venta de combustibles volvió a caer en marzo en Argentina y confirmó una tendencia de retracción que ya se venía observando en el inicio de 2026. Según un informe difundido por Infobae, el descenso fue generalizado en casi todas las provincias, impulsado principalmente por el impacto de los aumentos en los precios.
A nivel nacional, tanto las naftas como el gasoil mostraron caídas interanuales, con bajas del 2,4% y 1,1% respectivamente, en un contexto donde el consumo se ve cada vez más condicionado por el poder adquisitivo.
La Rioja, entre las más afectadas
En ese escenario, La Rioja aparece como una de las provincias más golpeadas del país. Durante marzo, registró una caída del 13% interanual, ubicándose como la segunda peor performance a nivel nacional, solo detrás de Tucumán.
El dato no es aislado: forma parte de un patrón regional donde el norte argentino concentra los descensos más fuertes. Salta (-12,1%), Corrientes (-11,5%) y Misiones (-10,2%) también figuran entre los distritos con mayores retrocesos.
El consumo de combustibles es considerado un termómetro directo de la actividad económica, ya que impacta tanto en el uso particular de vehículos como en el transporte, la producción y el comercio.
En el caso riojano, la caída se explica principalmente por la fuerte baja en el consumo de nafta súper —la más utilizada por la población—, lo que evidencia el ajuste en los gastos cotidianos frente a la pérdida de ingresos.
Un trimestre que también cierra en rojo
Los datos del primer trimestre refuerzan la tendencia negativa. A nivel país, las ventas acumularon una baja del 1,1%, mientras que La Rioja quedó entre las provincias con peor desempeño, con una caída cercana al 9,5%, solo por encima de Corrientes.
Este escenario consolida un panorama de retracción del consumo que atraviesa distintos sectores de la economía y que impacta con mayor fuerza en regiones más vulnerables.
La caída en la venta de combustibles no solo refleja menos movimiento en estaciones de servicio: también implica menor circulación, menos actividad productiva y un freno en la economía regional.
En provincias como La Rioja, donde el transporte y la movilidad son claves, estos indicadores encienden una señal de alerta sobre la profundidad de la crisis y sus efectos en el día a día.
Fuente: Infobae
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