El oficialismo retomará esta semana la agenda legislativa en la Cámara de Diputados con un objetivo claro: acelerar el tratamiento y lograr la aprobación definitiva de la reforma de la Ley de Glaciares, el único tema pendiente que quedó de las sesiones extraordinarias. La intención es convertir el proyecto en ley este miércoles, en una sesión que, aunque aún no fue formalmente convocada, ya comenzó a tomar forma en los pasillos del Congreso.
El impulso final llegará tras la extensa audiencia pública realizada a fines de marzo, luego del fin de semana largo. En ese espacio se inscribieron más de 102 mil personas, aunque finalmente solo cerca de 400 pudieron exponer —entre presentaciones presenciales y virtuales— durante las dos jornadas habilitadas en el Anexo de Diputados. La modalidad y el recorte en la participación generaron cuestionamientos de organizaciones ambientalistas y sectores de la oposición, que denunciaron limitaciones en el debate.
Gobernadores participan del debate
Con ese antecedente, el oficialismo buscará avanzar rápidamente en el trámite parlamentario. El primer paso será este martes, cuando se reúna un plenario de las comisiones de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano, presidida por José Peluc, y de Asuntos Constitucionales, a cargo de Nicolás Mayoraz. El encuentro, previsto para las 14 en el Anexo C, comenzará con una instancia informativa en la que expondrán invitados especiales —entre ellos, gobernadores integrantes de la Mesa del Litio y Cobre— y luego dará paso a la firma de dictámenes.
La estrategia es clara: emitir despacho ese mismo día y dejar el proyecto listo para su tratamiento en el recinto al día siguiente. De esta manera, el oficialismo busca evitar nuevas dilaciones y avanzar con una iniciativa que considera prioritaria, en línea con el interés de varias provincias en habilitar inversiones en zonas actualmente protegidas.
La reforma ya cuenta con media sanción del Senado, donde fue aprobada el 26 de febrero con 40 votos a favor, 31 en contra y una abstención. Ese respaldo previo fortalece las expectativas del oficialismo, que ahora confía en reunir los apoyos necesarios en Diputados para completar el proceso legislativo.
En ese sentido, desde La Libertad Avanza se muestran optimistas respecto a alcanzar el quórum de 129 diputados y asegurar la mayoría simple para aprobar la ley. El bloque oficialista cuenta con 94 bancas propias y proyecta sumar el acompañamiento de aliados habituales: 11 legisladores de Innovación Federal, 2 de Producción y Trabajo, alrededor de 21 de Fuerzas del Cambio y entre 2 y 4 de Provincias Unidas. Con ese esquema, consideran viable abrir la sesión, habilitar el debate y sancionar la reforma sin mayores sobresaltos.
Comentarios