Desde este jueves comienza a regir en Argentina el arancel 0% para la importación de teléfonos celulares, tras la entrada en vigencia del Decreto 333/2025, publicado en mayo del año pasado.
La norma completa un esquema de reducción progresiva: primero bajó la alícuota al 9,5% y ahora la elimina por completo. El objetivo oficial es mejorar la oferta, reducir precios y facilitar el acceso de los consumidores, en un contexto de fuerte brecha con el exterior.
Según el decreto, la medida “mejorará las condiciones de oferta de los bienes objeto de la medida, reducirá los precios de mercado y facilitará el acceso de los consumidores, promoviendo la inclusión digital y el desarrollo tecnológico”.
El Gobierno reconoce que el cambio impacta directamente en la industria radicada en Tierra del Fuego, pero sostiene que la mayor competencia ayudará a corregir distorsiones de precios.
La decisión llega luego de que se reavivara el turismo de compras por la diferencia de valores con países limítrofes. En la práctica, comprar un celular de alta gama en el exterior llegó a ser más barato que hacerlo en un retail local, incluso sumando viaje y estadía.
Un relevamiento muestra que un iPhone 17 (256 GB) cuesta en Argentina cerca de $1.999.990, mientras que adquirirlo en Ciudad del Este y sumar un paquete turístico a Iguazú reduce el gasto total a alrededor de $1.606.972, con un ahorro cercano a $400.000.
La brecha se repite en otros modelos: el iPhone 17 Pro (256 GB) ronda $2.899.999 en Argentina frente a unos $1.695.750 en Paraguay; el iPhone 13 (128 GB) cuesta cerca de $1.199.999 en el mercado local y unos $655.500 del otro lado de la frontera. En algunos casos, la diferencia supera el 100% respecto del precio exterior.
Si bien eliminar el arancel del 9,5% reduce costos, especialistas advierten que la baja no será automática ni uniforme. Los precios finales dependen de otros componentes —impuestos internos, logística, financiamiento y márgenes comerciales— que siguen pesando. El Gobierno apuesta a que la mayor competencia comprima esas distorsiones y acerque los valores locales a los internacionales en las próximas semanas.
El Gobierno celebró la medida
La eliminación del tributo fue defendida en las últimas horas por el ministro de Economía, Luis Caputo, y por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a través de sus redes sociales, con eje en que la competencia traerá aparejada más oferta y mejores precios en dispositivos móviles.
Caputo resumió que la eliminación del arancel “permitirá mayor oferta y precios más competitivos” en el mercado tecnológico. Y lo enmarcó como parte del rumbo fiscal del oficialismo: “Es un nuevo paso en la eliminación de impuestos”.
El titular de Hacienda puso el foco en el efecto sobre los valores finales. Afirmó que la reducción de aranceles traerá “mayor oferta y precios más competitivos”, y señaló que el proceso ya venía teniendo impacto desde que se inició la reducción.
“Desde mayo de 2025, cuando comenzó la reducción de aranceles, los precios de celulares bajaron entre 25% y 35% en distintas marcas y modelos. El Decreto 333/2025 ya había reducido los aranceles del 16% al 8%, y ahora avanzamos con su eliminación total”, sostuvo el ministro.
En esa misma línea, remarcó que la decisión responde al “compromiso” de bajar impuestos y “facilitar el acceso a la tecnología para todos los argentinos”. En paralelo, Adorni eligió el formato redes, con tono de sello oficial y guiño emocional: “A partir de mañana, los aranceles de importación de celulares pasarán a ser del 0%. Menos impuestos, más competencia y mejores precios para todos. Dios bendiga a la República Argentina”, posteó.
Se advierte que el efecto no sería automático debido a que hay stocks armados con costos anteriores y la logística de importación lleva tiempos que no se acomodan por decreto.
Comentarios