La cordillera riojana volvió a demostrar su potencial turístico y su capacidad para generar experiencias únicas de alcance internacional. En una acción conjunta, dos operadoras del oeste provincial articularon logística, conocimiento del territorio y profesionalismo para concretar una expedición hacia uno de los escenarios naturales más imponentes de la región: el Cráter Corona del Inca, ubicado a más de 5.500 metros sobre el nivel del mar.
La travesía fue coordinada por Fabián Páez, representante de Runacay Viajes, junto a Jesús Cerezo, de Cuesta Vieja Turismo, quienes organizaron cada detalle para recibir a un matrimonio proveniente de Holanda que llegó al país con un objetivo específico: conocer esta maravilla natural enclavada en plena cordillera de Los Andes.
La experiencia incluyó ascenso en vehículos 4x4, procesos de adaptación a la altura y una planificación minuciosa que permitió a los visitantes contemplar el característico espejo turquesa del cráter, considerado uno de los lagos volcánicos más altos del mundo.
Más allá del atractivo paisajístico, la expedición reflejó el crecimiento del turismo de naturaleza extrema en el oeste riojano. Las montañas representan historia, desafío y conexión con el entorno, y la llegada de viajeros europeos motivados exclusivamente por esta experiencia confirma el creciente posicionamiento internacional de la provincia dentro del turismo de aventura.
Desde el sector turístico destacaron que la articulación entre operadoras locales no solo garantizó seguridad y calidad en el servicio, sino que también puso en valor el trabajo colaborativo del sector privado. Cuando la montaña convoca, La Rioja responde con organización, experiencia y hospitalidad, consolidándose como un destino capaz de atraer aventureros de todo el mundo.
Fuente: Soy Turista en La Rioja
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