Este valioso proceso permitió proyectar acciones y concretar desde un enfoque integral con perspectivas a un cercano futuro, situando a la comunidad en el centro de la intervención y reafirmando el compromiso de trabajar de manera articulada para mejorar la calidad de vida y sosteniendo lo social.
Educación: foco en la inclusión y revinculación de niños, niñas y adolescentes al sistema educativo.
Salud: acciones en salud mental, prevención (ETS, tabaco , alcoholismo pediculosis, ludopatía , vacunación y acceso a métodos anticonceptivos. Social: acompañamiento a familias, visitas domiciliarias y concientización sobre higiene y cuidado del entorno. Un trabajo articulado que pone a la comunidad en el centro, proyectando acciones concretas para un futuro mejor.
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