El obispo de La Rioja, Dante Braida, destacó la importancia de la celebración de las vísperas del Niño Jesús en la ciudad Capital, resaltando el profundo mensaje de vida y esperanza que esta festividad transmite a la comunidad.
En su intervención, el obispo señaló que el nacimiento de Jesús es un recordatorio de la necesidad de cuidar y promover la vida en todas sus formas, especialmente en un contexto de respeto y solidaridad.
Braida hizo hincapié en la relevancia de la familia como núcleo esencial para el bienestar y crecimiento de la sociedad, y subrayó la importancia de vivir de acuerdo con los principios de diálogo, confianza y unidad que el Niño Jesús representa. Además, se refirió al cambio cultural que ha tenido lugar en la celebración, destacando la disminución de la pirotecnia, lo cual, según él, es un avance positivo, ya que el ruido excesivo daña a personas y animales.
Finalmente, el obispo invitó a todos los creyentes a abrir su corazón para vivir plenamente la Navidad, no solo como una celebración religiosa, sino también como un llamado a mejorar la vida en comunidad. “Este niño que nace vino a renovar las cosas”, concluyó Braida, transmitiendo su bendición a todos los riojanos en estas fiestas.
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