El nuevo espacio reúne documentos, objetos y testimonios que reconstruyen la trayectoria de la Escuela Normal Pedro Ignacio de Castro Barros. Durante el acto también se impuso el nombre “Elvira Zapata” a la biblioteca de la institución.
La Escuela Normal Pedro Ignacio de Castro Barros inauguró este lunes el museo “12 de Agosto de 1884: Huellas que enseñan”, un espacio destinado a preservar y difundir el patrimonio histórico y educativo de una de las instituciones más emblemáticas de la provincia.
La iniciativa se concretó como homenaje a Rosario Vera Peñaloza, la Maestra de la Patria, y busca rescatar la memoria institucional a través de documentos, fotografías, objetos históricos y materiales vinculados a la evolución de la educación riojana.
Durante la jornada también se realizó la imposición del nombre “Elvira Zapata” a la biblioteca de la institución.
El acto fue encabezado por la vicegobernadora Teresita Madera; la diputada nacional Gabriela Pedrali; la secretaria de Comunicación, Luz Santángelo Carrizo; el ministro de Educación, Ariel Martínez; la secretaria de Planeamiento Educativo, Vanesa Navarro; la secretaria de Gestión Educativa, Zoraida Rodríguez; y demás autoridades educativas.
En su mensaje, el ministro Ariel Martínez destacó el valor de recuperar y resguardar la memoria colectiva de las instituciones educativas.
“Hoy para nosotros es un día de mucha alegría. Es resguardar la historia, tener memoria colectiva, apostar por la cultura y por la educación, y reconocer las luchas que nos permitieron llegar a este presente”, expresó. Asimismo, agradeció a la docencia riojana por su compromiso permanente con la transformación educativa.
Recuperación de la identidad
Por su parte, la secretaria de Planeamiento Educativo, Vanesa Navarro, sostuvo que la concreción del museo representa un paso importante en la recuperación de la identidad institucional. “Esto es poner en valor la identidad y la cultura. Era una deuda social que teníamos con la Escuela Normal”, afirmó. Además, destacó que la recuperación de la memoria histórica permite fortalecer el sentido de pertenencia y reafirmar el valor de la educación pública.
“Cuando una escuela decide mirar hacia atrás, hay una comunidad que celebra con orgullo y emoción. Entendemos por qué seguimos defendiendo una escuela pública igualadora de oportunidades y posibilitadora del progreso social, personal y colectivo”, señaló.
A su turno, la rectora de la institución, Gabriela Zanagua, destacó la importancia histórica de la inauguración. “Por primera vez en nuestra historia, la idea de un museo escolar deja de ser un anhelo para convertirse en una realidad palpable”, expresó. Asimismo, recordó que el 12 de agosto de 1884 la Escuela Normal abrió sus puertas con el objetivo de formar docentes y unificar criterios pedagógicos para todo el país.
“Las escuelas normales abrieron un espacio inédito de profesionalización para las mujeres, convirtiendo a la docencia en uno de los primeros ámbitos de emancipación y participación pública”, explicó.
También agradeció el acompañamiento del Ministerio de Educación y del gobernador Ricardo Quintela para concretar el proyecto. “La historia no es solamente lo que pasó; es también aquello que elegimos recordar”, sostuvo.
Valor educativo
Durante la ceremonia, estudiantes de la institución compartieron sus impresiones sobre el nuevo espacio. “Es muy importante conocer dónde estudiamos. Es hermoso saber que tenemos un museo”, expresó Mateo. Por su parte, Tatiana destacó el valor educativo de los objetos expuestos y señaló que “es algo que cualquier estudiante debería conocer y apreciar”.
El museo funciona en las instalaciones de la Escuela Normal Pedro Ignacio de Castro Barros y ofrece un recorrido histórico que pone en valor la trayectoria de la institución y su aporte a la educación provincial.
Los horarios de visita son de lunes a viernes de 8.30 a 12.00, y los martes y jueves de 15.00 a 18.00 horas.
Contexto
Estas acciones se enmarcan en los homenajes por Rosario Vera Peñaloza. Desde el inicio de su carrera, tuvo un sueño que se concretó en 1931. El Museo Argentino en el Instituto Félix Bernasconi. La idea del museo se basaba en la teoría pedagógica de Joaquín V. González, la geografía como base de toda enseñanza que, si bien fue bastante resistida por sus pares, fue el motor que generó la creación del museo. A él le dedicó 17 años de su vida en forma gratuita. Estableció una correlación de materias y de temas. Rosario Vera agregó a las salas del Museo elementos regionales como preparación de dulces, trenzados, danzas folclóricas, instrumentos musicales autóctonos. Creó también la cátedra de estudios folklóricos en la que los maestros aprendían a conocer y utilizar elementos del acervo nativo para mantener el carácter nacional en un país con tanta inmigración.
El avance del nivel Inicial en Argentina se debió al impulso dado por la Asociación Pro-difusión del Kindergarten encabezada por R. V Peñalosa, acompañada por Custodia Zuloaga y otras. A este grupo de maestras pertenece el texto “El kindergarten en la Argentina, didáctica froebeliana”, en donde se perfila la planificación didáctica y la normativa vigente, en esa época, anterior a la organización de la formación de la maestra jardinera. Para Rosario Vera Peñaloza, el juego en el jardín de infantes adquiere un valor de estrategia casi excluyente y lo confirma cuando dice : “… es así como trabajamos aunque parezca que jugamos”. Se brindó generosamente para dictar cursos para jardineras, que más tarde tuvieron reconocimiento oficial. Rosario Vera Peñaloza dio mucha importancia a la utilización de la mano como activadora de la función cerebral y como instrumento a través del cual el niño se expresa en forma creadora.
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