Las estaciones de servicio de la capital actualizaron sus pizarras este sábado. Mientras los combustibles líquidos mantienen una tendencia alcista mensual, el GNC es el único que no sufrió variaciones.
El bolsillo de los riojanos vuelve a sufrir un revés este fin de semana con una nueva actualización en los surtidores. En las estaciones de YPF, la nafta Súper ya se comercializa por encima de los 1900 pesos, mientras que la variante Infinia alcanzó los 2136 pesos. Por su parte, el Diesel 500 llegó a los 2079 pesos y el Infinia Diesel se ubicó en 2223 pesos, consolidando una tendencia que se repite mes a mes.
La firma Refinor también aplicó los ajustes correspondientes en la ciudad. En sus estaciones, la Súper Max se vende a 1970 pesos y la Premium Max a 2174 pesos. En cuanto al gasoil, el Diesel Max se fijó en $2114 y el Diesel Premium Max alcanzó los 2254 pesos. Como contrapartida, el GNC se mantiene como la opción más estable, sin cambios en su valor de 899 pesos por metro cúbico.
Este incremento responde a la actual política de mercado, donde las actualizaciones son frecuentes. Según se informó, el nuevo ajuste se da en un “contexto de liberación de precios en el mercado de combustibles”, respondiendo directamente a variables críticas como el tipo de cambio, el valor internacional del petróleo y la carga impositiva.
El impacto de esta suba excede a los propietarios de vehículos particulares, ya que genera una reacción en cadena en la economía local. El aumento tiene un “impacto directo en los costos del transporte y, en consecuencia, en el precio de bienes y servicios”, lo que agrava la situación de los consumidores en toda la provincia.
De esta manera, la presión inflacionaria en La Rioja se profundiza con este nuevo esquema tarifario. La brecha entre los combustibles premium y las opciones básicas continúa ampliándose, mientras los usuarios locales deben readecuar sus presupuestos ante la falta de previsibilidad en los costos de movilidad.
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