En este contexto el gobierno de La Rioja articula con organizaciones y sindicatos para poder definir los criterios de control y también prevenir el trabajo infantil.
Durante una entrevista con Radio Fénix, Raúl Muga, delegado regional normalizador de la Unión Argentina de Trabajadores y Estibadores (UATRE), se refirió al presente del sector agropecuario en La Rioja y destacó que las perspectivas para la próxima cosecha son positivas, con un impacto directo en el aumento de la demanda laboral.
Muga explicó que, cuando la cosecha es buena, la provincia no logra cubrir la demanda únicamente con trabajadores locales. “No alcanza la mano de obra de La Rioja, por más que quisiéramos. Cuando hay buena cosecha, es necesario traer cosecheros de otras provincias”, sostuvo.
El referente explicó que, en un principio se esperaba una cosecha irregular, pero con el avance de la temporada las perspectivas mejoraron. “Cada vez que nos acercamos al inicio de la recolección, da la sensación de que vamos a tener una cosecha mucho mejor de lo que se pensaba”, afirmó, y precisó que la actividad comenzaría durante la segunda quincena de enero.
En este contexto, estimó que podrían arribar entre 2.500 y 3.500 trabajadores temporarios, en su mayoría provenientes de provincias como Santiago del Estero, Salta, Jujuy, Catamarca y Chaco, y explicó que el desplazamiento se debe a la posibilidad de mejorar los ingresos, ya que cuando hay fruta y buen rendimiento, el jornal resulta más conveniente.
El dirigente aclaró que la falta de cosecheros no se debe a bajos salarios, sino a lo ocurrido durante la temporada anterior, que fue muy mala. “El año pasado hubo muy poca cosecha y eso hizo que muchos trabajadores buscaran otros destinos”.
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