La Ley N.º 10.913, que regula el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos móviles por parte de estudiantes durante la jornada escolar, entró en vigencia en La Rioja tras su publicación en el Boletín Oficial. La norma, promulgada por el gobernador Ricardo Quintela, fue aprobada en octubre por la Cámara de Diputados.
Alcanza a establecimientos de gestión pública y privada de los niveles inicial, primario y secundario. Su implementación comenzará cuando el Ministerio de Educación defina, junto a equipos técnicos y de gestión de las escuelas, pautas que contemplen las particularidades de cada nivel y modalidad y el uso pedagógico de los dispositivos autorizados.
La medida busca promover entornos adecuados para enseñar y aprender, fortalecer la convivencia escolar y concientizar sobre los riesgos de la exposición temprana a las pantallas. La regulación será diferenciada según la edad, las necesidades pedagógicas y el grado de autonomía de los estudiantes, conforme a la ley, su reglamentación y los acuerdos escolares de convivencia.
Participación de las familias y formación digital
Los establecimientos deberán elaborar o adecuar sus acuerdos de convivencia, con especial protagonismo de las familias, para fijar pautas claras sobre la aplicación de la norma y el uso responsable de los dispositivos.
El Ministerio también promoverá campañas de información y prevención, programas de formación en ciudadanía digital y espacios de diálogo sobre el uso de tecnologías, con estrategias para abordar el ciberacoso, la violencia digital, la difusión no consentida de imágenes, la ludopatía y otros riesgos, junto con las familias. Tras el inicio, se evaluará periódicamente su impacto en los aprendizajes y la convivencia.
“No es una prohibición antojadiza”
El ministro de Educación, Ariel Martínez, subrayó en entrevistas radiales que no fue una decisión compulsiva, sino el resultado de un diagnóstico exhaustivo en distintas jurisdicciones y escuelas locales, con participación de equipos técnicos, docentes, familias y estudiantes.
“No se trata de una prohibición antojadiza, sino de una regulación orientada a sensibilizar sobre el buen uso de la tecnología. Buscamos reducir la dependencia, la distracción y los procesos de dispersión que afectan el desarrollo cognitivo de los alumnos”, explicó el funcionario.
Martínez aclaró que la regulación no se limita a los celulares, sino que comprende otros dispositivos con conexión a internet. “Todo elemento dispositivo que tenga acceso a Internet y redes sociales está en el mismo parámetro del teléfono celular”, afirmó.
“Lo que buscamos es una herramienta tecnológica con un fuerte ejercicio de accesibilidad para el uso de la información que permite complementar las estrategias pedagógicas dentro del aula”, manifestó.
Sostuvo que el rol de los docentes será fundamental para orientar a los estudiantes. “Vamos a tener un fuerte compromiso de la docencia de guiar el uso de los dispositivos electrónicos que tienen acceso a Internet para que sean específicamente con uso educativo, con uso académico”, expresó.
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