1591 Cultura + Espectáculos

Psicopedagogía hospitalaria en el ámbito de la salud mental

La inserción de la psicopedagogía en el ámbito de la salud pública ha transitado una profunda transformación en las últimas décadas. La visión tradicional de la psicopedagogía en espacios escolares o en el consultorio privado comienza ampliarse. Hoy la psicopedagogía hospitalaria se consolida como pieza clave en los Hospitales Generales de nuestro país.
Este giro paradigmático no es casual; responde directamente a los marcos normativos y de derechos establecido por la Ley Nacional de Salud Mental N° 26.657, su correlato en la provincia de La Rioja, Ley Nº 10.210 y ley de ejercicio profesional en la provincia de La Rioja Nº10.825.
La Ley Nacional de Salud Mental (sancionada en 2010) marcó un hito al desplazar el viejo modelo manicomial y tutelar hacia un modelo de base comunitaria con énfasis interdisciplinario y con perspectivas de derechos humanos. Dichos marcos normativos han impulsado la creación y el fortalecimiento de redes de salud mental en hospitales generales.
La salud mental adquirió un lugar prioritario en el debate público y en las políticas estatales y sanitarias. Las transformaciones sociales, los efectos post-pandemia, la precarización del trabajo, las violencias estructurales y las condiciones de vida deterioradas han generado que el escenario actual se encuentre atravesado por crisis subjetivas, sociales, económicas, políticas y culturales produciendo un incremento en la demanda de atención en dispositivos de salud mental. Frente a este escenario, los profesionales enfrentan desafíos que trascienden lo clínico: deben intervenir en contextos complejos, sostener vínculos terapéuticos frágiles y trabajar en instituciones atravesadas por limitaciones diversas.
En el año 2017 se inaugura el servicio de Salud Mental en el Hospital de la Madre y el Niño (La Rioja, Capital) con una fuerte mirada interdisciplinaria lo que generó la incorporación del área de psicopedagogía. En este marco, la Psicopedagogía Hospitalaria surge en 2018 como una respuesta institucional ante las nuevas configuraciones del sujeto y del padecimiento, reconociendo cómo la enfermedad y el contexto de internación interpelan y atraviesan los procesos de aprendizaje, la constitución subjetiva y el lazo social.
En palabras de Molina (2020) podemos definir la pedagogía hospitalaria como una “Disciplina de carácter científico, académico y profesional que estudia e integra actuaciones educativas y psicoeducativas de calidad dirigidas a las personas con problemas de salud y sus familias, con el objeto de garantizar el cumplimiento de sus derechos, dar respuesta a las necesidades biopsicosociales, desarrollar sus potencialidades y mejorar la calidad de vida”.

IMPLICANCIAS: SALUD MENTAL, APRENDIZAJES Y DERECHOS
El trabajo psicopedagógico en hospitales generales pone en juego una dimensión ética fundamental: el derecho a la educación en contextos particulares en donde el padecer, la crisis y la enfermedad atraviesan al sujeto. Los niños, niñas y adolescentes hospitalizados forman parte de una población en situación de vulnerabilidad, por lo que garantizar la continuidad de sus trayectorias educativas se convierte en un deber institucional. En este marco, la psicopedagogía hospitalaria se inscribe dentro de una perspectiva inclusiva, que reconoce que la educación también es parte fundamental del proceso de salud.
Desde esta perspectiva, el aprendizaje no es concebido únicamente como adquisición de contenidos, sino como un proceso profundamente ligado a la subjetividad, al deseo y a la posibilidad de simbolizar la experiencia. “El psicopedagogo hospitalario no enseña contenidos: enseña a sostener el deseo de aprender.” — Alicia Fernández (2007).
Asimismo, el abordaje no se limita al sujeto: incluye a la familia, al equipo de profesionales interviniente y también una intervención específica orientada a generar relaciones interinstitucionales. Cuando un paciente se interna por unas urgencias de salud mental, el área de psicopedagogía se encarga de que los aprendizajes, los derechos y el lugar del deseo no se vean interrumpidos; y, en caso de que ello ocurra, busca estrategias para sostenerlos y restituirlos.
En el entramado hospitalario especifico que explicitamos, nuestro rol, funciones y que-hacer adquiere una dinámica, visión y praxis particular, en el cual asumimos el desafío de acompañar los procesos de simbolización y de continuidad subjetiva, reconstruyendo el lazo con el saber en situaciones de crisis y/o enfermedad, alojamos al aprendizaje y al sujeto allí donde la estructura biológica y el contexto hospitalario amenazan con fragmentarlo.
EL HOSPITAL COMO ESPACIO DE CONTINUIDAD
Cuando un niño, niña o adolescente es internado por motivos de salud mental, no solo se ve afectado su estado clínico, sino también su trayectoria escolar y su posición subjetiva frente al aprendizaje. Es allí donde la intervención psicopedagógica cobra sentido. Lejos de responder a un modelo psicométrico o centrarse exclusivamente en la catalogación diagnóstica, desde una perspectiva interdisciplinaria y de derechos, la intervención despliega líneas de acción a través de:
Abordaje clínico-institucional temprano: Intervenciones específicas en internado desde los primeros días de ingreso.
Admisión y clínica ambulatoria: Participación activa en las instancias de admisión y consultorios externos.
Articulación interinstitucional y redes territoriales: Co-gestión y lazo fluido con los establecimientos educativos de origen y las escuelas hospitalarias, garantizando la continuidad pedagógica sin perder de vista la singularidad del estudiante-paciente.
Sostén al entorno comunitario: Acompañamiento psicopedagógico a los grupos familiares y co-pensar estrategias con los equipos interdisciplinarios de salud. Lectura e intervención temprana sobre las restricciones cognitivo-afectivas: Identificación de las perturbaciones en el proceso de aprendizaje ligadas a la crisis psíquica y/o biológica.
La evidencia en el campo de la salud mental infanto-juvenil demuestra que, incluso ante la ausencia de un trastorno del aprendizaje de base, el escenario de internación por motivos de salud mental problematiza los tiempos, los vínculos y las posibilidades de pensar. Por lo tanto, el encuadre psicopedagógico se instituye en el hospital como un espacio de terceridad que brinda continuidad con lo propio y lo social.
AUTORES
CARLA PAZ ESCUDERO. MP 252. INTEGRANTE DEL EQUIPO DE SALUD MENTAL DEL HOSPITAL DE LA MADRE Y EL NIÑO (LA RIOJA- CAPITAL). COORDINADORA DEL EQUIPO DE SALUD MENTAL, ACTUALMENTE RESPONSABLE A CARGO. CLÍNICA PSICOPEDAGÓGICA EN CONSULTORIO PRIVADO.
JAVIER MERCADO. MP 249. INTEGRANTE DEL EQUIPO DE SALUD MENTAL DEL HOSPITAL DE LA MADRE Y EL NIÑO LA RIOJA. PSICOPEDAGOGO EN CONSULTORIO PARTICULAR.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Fernández, A. (2007). La inteligencia atrapada: abordaje psicopedagógico clínico del niño y su familia. Nueva visión.
- Ley n.º 26.061. Ley de protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes.
- Ley n.º 26.206. Ley de educación nacional.
- Ley n.º 26.657. Ley nacional de salud mental.
- Ley provincial n.º 10.210. Adhesión e implementación provincial de salud mental. Provincia de la rioja.
- Ley provincial n.º 10.825. Ley de ejercicio profesional de la psicopedagogía y creación del colegio profesional de licenciados en psicopedagogía de la provincia de la rioja.
- Molina, M. C. (2020). Pedagogía hospitalaria: claves teóricas, metodológicas y prácticas para una educación inclusiva.



Autor: Carla Paz Escudero y Javier Mercado|
PSICOPEDAGOGIA SALUD MENTAL

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web