La obra fue realizada por los artistas Jael Airasca y Ariel Ocampo y abarca unos 198 metros cuadrados. La figura del Papa se fusionará con del Cura Brochero.
Esta acción artística se enmarca en el proyecto que lleva adelante la empresa Caminos de las Sierras para embellecer y poner en valor los puentes y espacios ubicados en la avenida Circunvalación de la Capital.
La pintura que quedará plasmada en la Circunvalación será un retrato del Papa fusionado con la identidad cordobesa y la presencia del Cura Brochero.
El mural propone un diálogo entre lo espiritual y lo local. En el primer plano, León XIV saluda con una mirada contenedora y de apertura. Delante de él se integra la presencia del poncho protector que Córdoba le regalará, un diseño inspirado en el tejido del artesano Eric Rojas, símbolo del abrazo con el que la provincia lo recibe.
Detrás, sobre las sierras al atardecer celestial, avanza el Cura Brochero montado en su mula, recorriendo el territorio donde llevó salud, educación y asistencia a quienes nadie más llegaba.
La elección de Brochero no es casual: encarna la fe como tejido social, hecha de comunidad, empatía y trabajo colectivo. Así, la obra no solo da la bienvenida al Papa, sino que también celebra la identidad y las raíces de Córdoba.
Los artistas Airasca y Ocampo trabajan juntos desde hace años, y habitualmente cuando se realizan grandes murales colaborativos se dividen el muro por sectores. Esta vez, ambos pintarán toda la superficie, entrelazando sus pinceladas para que la obra se lea como “una sola voz”.
“Es un trabajo físico pesado, arrancamos a las 8 y terminamos a las 19. Ya llevamos 15 horas. Estará listo el viernes. Tiene la particularidad de que lo hacemos a cuatro manos”, contó Ocampo a La Voz.
Sobre la dimensión del mural, explicó que es una obra que demandó la intervención de un equipo de cinco personas con apoyo logístico de Caminos de las Sierras. “Antes de construir el retrato, había que limpiar la superficie, dibujamos y luego armamos los planos de colores para cada sector, y después sigue el tratamiento artístico”, contó.
Además, detalló que la obra fue diseñada el fin de semana pasado. Pensaron en un cielo al atardecer en las Altas Cumbres, por donde cruzaba el Cura Brochero. Luego, el retrato del Papa. Y “como cierre, habíamos pensando en flores autóctonas, pero al final nos conmovimos con la historia de Erick Rojas, el artesano que tejió el poncho para el Papa”, relató Ocampo.
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