El mismo día que Boca cumplía 120 años de pasión, Rafael Di Zeo pasaba por segunda vez por el altar. Esta vez para casarse con María Carolina Condello, con quien está en pareja hace más de una década y que no es solamente su socia en el amor, sino también en los negocios: con Caro, como se la conoce en el mundo de la Bombonera, el líder de La Doce tiene patentadas las marcas “Jugador Número 12″, “La Doce” y “Jugador Número 12 Presente” para todo lo que tiene que ver con ropa, ya sea deportiva, casual, de nenes, bebés y adultos más todo lo que emparentado a comidas, bebidas, servicios de catering, bares restaurantes y más. Todo el merchandising de los dueños de la segunda bandeja paga regalías a la pareja así como también el restaurante que bajo el nombre oficial de la barra abrió el año pasado en Puerto Madero.
En su momento, Di Zeo tenía estas marcas en otra empresa llamada Tiro Libre S.A. que compartía junto a uno de sus secuaces más importantes, Hugo Gutiérrez, pero el amor pudo más y Condello lo reemplazó. La relación, dicen sus allegados, nunca atravesó turbulencias a punto tal que cuando el popular Rafa tuvo que poner una propiedad como garantía para poder viajar al exterior para ver a Boca, puso una casa de 370 metros cuadrados con cochera para tres vehículos y un quincho en la parte trasera del hogar que estaba a nombre de su novia por entonces aunque en su origen era de la familia Di Zeo y aparecía como dueña su hermana. Condello es abogada recibida en 2008 en la Universidad Abierta Interamericana y trabaja como auxiliar letrada del Poder Judicial y como terapeuta holística brindando servicios de biodescodificación, que es alcanzar el equilibrio a través de alinear cuerpo, mente y espíritu y lectura de tarot.
La ceremonia de civil se realizó en el registro de la comuna 5, ubicada en Carlos Calvo al 3307 en uno de los laterales de la plaza Mariano Boedo. Fue una fiesta íntima ya que sólo asistieron familiares y un grupo selecto de amigos. Apenas salió tras decir el “sí quiero” se realizó la foto de rigor y sabiendo que siempre habrá un gen barra en su vida, le advirtió al fotógrafo que “ojo que estos tiran piedras”. Afortunadamente sólo fue arroz lo que recibieron los flamantes tortolitos. ¿Por qué no estaba La Doce en pleno con todo su cotillón? Porque a ellos se los espera en la celebración del fin de semana que se hará en una quinta bonaerense.
No es el primer matrimonio de Di Zeo. En 2005 y tras un romance de dos años se casó con Soledad Spinetto, en una boda que generó muchísima polémica. Spinetto, fanática de Boca, era la secretaria privada de Felipe Solá, por entonces gobernador bonaerense. Cuando se enteró de la relación afectiva y ésta se hizo pública, Solá la corrió a otra dependencia de la gobernación, la Secretaría de Asuntos Agrarios que en su momento estaba bajo la órbita de Raúl Rivara, quien fuera primero ministro de Obras Públicas bonaerense y después de Seguridad. Era una época en que La Doce generaba un montón de incidentes en todas las canchas, sobre todo cuando iba de visitante, y la gente del Aprevide de entonces, manejado por el ex comisario Mario Gallina, sospechaba que de adentro le daban datos precisos a Di Zeo sobre los operativos para poder evadirlos. Todas las miradas, obviamente, fueron sobre Spinetto.
El casamiento con la funcionaria se llevó adelante apenas unos meses después que Di Zeo fuera condenado a cuatro años y medio de prisión por el ataque a los hinchas de Chacarita el 6 de marzo de 1999 durante un amistoso en la Bombonera. Como le faltaba la confirmación de Cámara al fallo del Tribunal, por entonces Rafa seguía libre. Y armó una fiesta a todo trapo en la quinta Los Galpones de Benavídez en diciembre de aquel 2005 que contó con la presencia de Diego Armando Maradona y también de empresarios importantes y gente del poder.
Pero lo que parecía un amor eterno que tuvo su luna de miel en Pinamar, sólo abortada para ir hasta Mar del Plata para ver a Boca en los amistosos de verano, no tuvo final feliz y terminaron en divorcio. Tras un par de años de soltería, Di Zeo trabó relación con Condello con quien se casó ayer. Antes de contraer matrimonio tuvieron dos hijos. En tanto, Rafa tuvo gemelos en la década del 90 con una anterior pareja, la primera que se le conoció famosa, llamada Viviana Parrado. Esta relación tenía una particularidad: ella era policía de la fuerza federal y fue acusada de encubrir la huida de Rafa de un departamento de Flores cuando estaba prófugo de la Justicia por una causa de asociación ilícita que nació el 31 de agosto de 2003, tras otro enfrentamiento contra la barra de Chacarita en La Bombonera. Cuando la causa llegó a juicio, Parrado mostró un resultado genético demostrando que sus hijos lo eran de Rafa, zafando así de poder ser condenada ya que no se considera encubridora a aquella persona con lazo sanguíneo que favorezca a un delincuente a escapar. Los hijos de Rafa de aquella relación ya tienen hoy 21 años y seguramente estarán en la fiesta, mezclados con hombres de negocios, política y poder, ya que mientras él tiene derecho de admisión puesto por la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, mantiene incólume su red de impactantes relaciones.
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