1591 Cultura + Espectáculos

Psicopedagogía e inclusión en la escuela secundaria

En los últimos años, la inclusión escolar dejó de ser solo un ideal pedagógico para convertirse en un compromiso legal y ético. En Argentina, la sanción de la Ley Nacional de Educación N.º 26.206 estableció la obligatoriedad del nivel secundario y posicionó a la escuela como garante del derecho a la educación para todos los adolescentes. Sin embargo, garantizar el acceso no es suficiente: el verdadero desafío es construir condiciones institucionales que hagan posible la permanencia, la participación y el aprendizaje de cada estudiante. En este escenario, la intervención psicopedagógica ocupa un lugar central.
LA INCLUSIÓN: MUCHO MÁS QUE INTEGRAR
Hablar de educación inclusiva no significa únicamente que estudiantes con discapacidad asistan a escuelas comunes. Desde el modelo social de la discapacidad, la inclusión implica reconocer que muchas de las dificultades no se originan en las personas, sino en las barreras que el entorno impone (Maldonado, 2013). En esta línea, Blanco (1998, como se citó en Ministerio de Educación de la Nación, 2019) sostiene que la educación inclusiva no se limita al acceso, sino que exige eliminar o minimizar las barreras que obstaculizan el aprendizaje y la participación. Estas barreras pueden ser físicas, pedagógicas, organizativas o actitudinales. Por eso, la inclusión no depende únicamente del trabajo individual con un estudiante, sino de transformaciones institucionales más profundas. Muchas veces, las prácticas se centran en el diagnóstico individual o en la derivación externa, sin cuestionar las condiciones institucionales que producen exclusión. Allí es donde la intervención psicopedagógica puede marcar una diferencia sustancial.
LA INTERVENCIÓN PSICOPEDAGÓGICA “DESDE ADENTRO”
La Psicopedagogía Escolar se entiende como una intervención que se realiza dentro de la institución, formando parte de su dinámica cotidiana (Azar, 2012). No se trata solo de aplicar técnicas o instrumentos, sino de una actuación crítica y reflexiva que articula teoría y práctica (Moyetta & Jakob, 2019).
ESTO IMPLICA:
* Analizar la institución en sus dimensiones organizativas y pedagógicas (Harf & Azzerboni, 2003).
* Identificar y reducir barreras para el aprendizaje y la participación (Booth & Ainscow, 2015).
* Orientar a docentes y equipos directivos desde distintos modelos de intervención (clínico, de programas y de consulta colaborativa).
¿Qué condiciones puede generar un psicopedagogo?
La investigación recientemente realizada en tres escuelas secundarias de la ciudad de La Rioja exploró precisamente esta cuestión: ¿qué condiciones organizacionales e institucionales pueden generarse a partir de la intervención psicopedagógica?
Se evidenció que la intervención psicopedagógica, cuando cuenta con respaldo institucional, puede impactar en distintas dimensiones:
1. Dimensión relacional:
Generando canales de comunicación entre docentes, directivos y familias, facilitando acuerdos y estrategias compartidas.
2. Dimensión formativa:
Detectando necesidades de capacitación docente y promoviendo espacios de reflexión sobre prácticas inclusivas.
3. Dimensión organizativa:
Participando en proyectos institucionales, asesorando en la implementación de normativas y promoviendo el trabajo interdisciplinario.
BARRERAS QUE AÚN PERSISTEN
Las principales barreras detectadas no son solo edilicias o tecnológicas. Las más difíciles de transformar son las actitudinales: resistencia a adaptar prácticas de enseñanza, escasa formación específica en inclusión y concepciones tradicionales que aún priorizan la integración sobre la inclusión.
Además, la falta de reconocimiento institucional del rol psicopedagógico genera ambigüedad funcional. Mientras algunos profesionales perciben un fuerte respaldo de la comunidad educativa, otros señalan que el reconocimiento es progresivo y requiere tiempo.
Aun así, existe consenso en un punto: la función del psicopedagogo es necesaria y fundamental para acompañar a estudiantes, asesorar a docentes y contribuir a la construcción de una escuela más justa.
DE LA ASISTENCIA A LA TRANSFORMACIÓN
La intervención psicopedagógica no puede reducirse a una acción asistencial frente a la emergencia. Generar condiciones institucionales implica anticiparse, planificar, formar equipos y promover cambios estructurales.
Fortalecer la presencia del psicopedagogo en las escuelas secundarias requiere:
- Marcos normativos claros.
- Equipos interdisciplinarios estables.
- Políticas públicas que reconozcan su función.
- Espacios institucionales para la formación y el trabajo colaborativo.
La inclusión se construye desde adentro, transformando prácticas, discursos y estructuras.
La Psicopedagogía tiene la capacidad de generar condiciones institucionales. El desafío es pasar de intervenciones aisladas a proyectos institucionales sostenidos. Porque cuando la escuela logra revisar sus propias barreras y organizarse en torno al derecho a aprender, la inclusión deja de ser una meta lejana y se convierte en una práctica cotidiana.
LAS AUTORAS
Licenciadas en Psicopedagogía

Autor: Emilce Ebenau Ferreyra y Celeste Farías|
PSICOPEDAGOGIA INCLUSION SECUNDARIA

Estás navegando la versión AMP

Leé la nota completa en la web