Gira el mundo por momentos al ritmo de la gravedad, en otros con prisa como si fueran necesarios esos Big bang para continuar sin perder fuerzas. La esfera geopolítica se ha convertido en un "largo cinematográfico" donde la Torre de Babel debe ser sostenida a como dé lugar como esfinge continental.
En el mientras dos pescadores encuentran en un rincón del asfalto un lugar para aislarse de lo que es posible sin recursos económicos. En un auto desvencijado (que oficia de anclaje para una sombrilla improvisada), reposan dos sillas cual si tronos albergando las figuras de estos seres dispuestos a pasar un significativo 31 de Diciembre. En el desolado Puerto de Olivos la imagen reluce como la más bella postal de calma y armonía de la snob vecindad. Ellos aún tienen la capacidad de crear un momento sin nada más que su presencia, ¡vaya si serán creativos y sabios estos hombres!
El poder de abstracción es hoy la mayor cualidad para seguir construyendo sanidad mental.
La pomposidad pasa de moda, la humildad es el líquido que potabiliza la corriente que nos transporta al núcleo verdadero del hemisferio.
En la otra punta de Buenos Aires, en Mar de Las Pampas: la amabilidad se destaca por sobre el aire de calma que se respira, todo parece estar en orden. En las calles de tierra y arena caminan como ángeles mujeres que -con un informe de policía- ayudan a mantener el ecosistema seguro, sonríen como si fuera un primer día de trabajo. En cada lugar el servicio, la cautela y una especie de tranquilidad amistosa es ofrecida a los que deciden pasar tiempo allí. Un intrínseco código convivencial de hospitalidad retumba hasta en las olas del mar. La buena energía reina como signo naturalizado de protesta al despotismo. No existen enfrentamientos, la generosidad se observa en un plato de comida, en la calidad, en el tiempo de escucha, en el rictus de la gente, en el sigiloso movimiento de los cuerpos al caminar. Pero por sobre todo en la predisposición para conectar —las miradas y la empatía se hacen dueñas del espacio como un valioso código ancestral.
Prolongar los sentidos, recrearlos, buscar contextos, desmarcarse, apartarse de lo habitual…parece ser la consigna.
Frédéric Chopin con sus 24 Preludios logró aunar las más bellas emociones. En estos cofres composicionales reunió lo excelso, extendiendo nuestros sentidos, por ende expandiendo la vibración de toda una galaxia, de cada teatro que interpreta su música, de cada ser que se interesa por ser parte. Estas piezas independientes y cortas de piano se convierten en llaves necesarias para recargar de vida nuestra esencia.
Así como nuestro cuerpo ingiere buenos alimentos, debe consumir vibraciones elevadas para no marchitarse. Estas dosis son las que mantienen nuestra mirada positiva entre tanta absurda ficción guionada.
La importancia del romanticismo como concepto de vida se evidencia por sobre todo en aquellos músicos impresionistas (Debussy, Rachmaninov, Messaien, Shostakóvich) que supieron crear piezas coloridas, improvisadas e independientes que permitían explorar armonías con libertad. Esa versatilidad y expresión se hace fundamental en la actualidad. Estas piezas breves llamadas preludios que dejaban volar la imaginación, nacieron en el siglo XVII con el gran maestro y compositor de la música clásica Johann Sebastian Bach.
Preludio
Lo que precede y sirve de entrada, preparación o principio de algo
Preludio Musical
Pieza introductoria breve, del latín prae-ludere (tocar antes), que puede servir para introducir una obra más larga (ópera, suite, fuga) o ser una pieza independiente, a menudo para teclado, con forma libre y carácter improvisatorio, donde se prueba el instrumento o se establece el tono antes de la obra principal.
¿Qué es una Pausa Musical?
Las pausas musicales son momentos de silencio dentro de una composición, con una duración rítmica tan definida como la de cualquier nota. En otras palabras, los silencios tienen un valor específico y están representados con símbolos en la partitura.
Introducir pausas en la música misma de la realidad es una herramienta fundamental, un momento de descanso, la máxima expresión de silencio. Silencio usado magistralmente por Beethoven para intensificar la emotividad en la Obertura Coriolano.
Es tiempo de aprender a usar estos maravillosos recursos artísticos y hacerlos propios en nuestro pentagrama diario. Hora de comprar una bonita caja musical de intersticios en todas sus definiciones: esos espacios líquidos de sostén del tejido que existen entre la piel y nuestros órganos con la capacidad de generar colágeno y elastina, ese hábitat de huecos en el ecosistema submarino. Esa obertura de posibilidades.
Más Silencio del necesario por favor
LA AUTORA
MARÍA DEL PILAR CARABÚS. ABOGADA, ESCRITORA, COMUNICADORA, MBA “ESPECIALISTA EN DERECHO CONSTITUCIONAL Y DERECHOS HUMANOS” (MINORÍAS Y GRUPOS VULNERABLES) UNIVERSIDAD DE BOLONIA, ITALIA.
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